Aunque Reading se hunde más en la pobreza, los hispanos siguen viniendo de a montones.

A pesar de que la tasa de pobreza es mayor entre los latinos que viven en esta ciudad del sureste de Pensilvania es mucho mayor, ellos no creen ser la causa de que haya aumentado aquí la pobreza.

Después de todo, dicen, el número de viviendas que son propiedad de hispanos Reading aumentó 93% del 2000 al 2010, de acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos. Además, las inversiones inmobiliarias de este grupo en los suburbios de Reading aumentaron 178% en el mismo periodo.

"Esto demuestra que el sueño estadounidense se está volviendo realidad para ellos", dijo Marcelino Colón, director de desarrollo comunitario para la organización United Way en el condado Berks.

Para muchos propietarios latinos alcanzar la relativa prosperidad fue sólo cuestión de tiempo, explicó Michael Toledo, director ejecutivo del Centro Hispano Daniel Torres.

"Toma tres o cuatro generaciones ir a de la pobreza a tener profesionales", agregó.

El número de viviendas ocupadas o habitadas por hispanos en Reading aumentó de 2.725 a 5.255 del año 2000 al 2010.

Mariela Jurado y su esposo, Héctor Morales, son dos de los 2.530 latinos que poseen viviendas y que contribuyeron al incremento. Hace dos años compraron una casa en la calle Lehigh.

Decidieron comprar después de rentar en la ciudad desde 2007 porque sería una buena inversión y su hipoteca es casi igual a lo que pagaban mensualmente de alquiler.

"Por 100 o 200 dólares más teníamos un espacio más amplio, un patio y una inversión en lugar de simplemente darle el dinero a otro", explicó Jurado.

Ella es coordinadora de proyectos especiales en el Centro Hispano, y Morales es representante de admisiones en el Instituto Técnico Berks.

"Este sentido de propiedad es muy bueno para la comunidad en general porque la gente puede estar más orgullosa de sus propiedades y cuidarlas mejor", aseguró Jurado.

El aumento en el poder adquisitivo de los hispanos es parte de una tendencia nacional. Según datos del censo, más de la mitad del reciente crecimiento en las tasas de propiedad del país se debe a que los latinos están comprando viviendas.

Aunque parece que este aumento contrasta con la tasa de pobreza de Reading, los bajos precios en el sector inmobiliario en la ciudad podrían explicar por qué más hispanos están comprando casas, dijo Alex Betances, dueño de la firma de bienes raíces Betances Realty Group, Ontelaunee Township.

Yajela Polanco, una de sus clientas, compró una casa en la calle Spring después de mudarse de Nueva York.

"Es más fácil vivir aquí en comparación con Nueva York" porque las propiedades son mucho más asequibles, dijo Polanco. Ella rentaba y el año pasado decidió comprar.

"Puedo hacer lo que quiera con una casa. Pero si rentas, estás pagando la hipoteca de alguien más", agregó.

Betances dijo que algunas cosas que impiden a los hispanos adquirir viviendas pueden ser cosas como el historial de crédito, el cual es necesario para obtener un préstamo.

"Nosotros, los latinos, tendemos a aprender tarde qué tan importante es un crédito", dijo.

Jaime Pérez, otro agente de bienes raíces en el área de Reading, explicó que la falta de conocimiento financiero no es necesariamente un aspecto cultural. Muchos grupos con bajos ingresos, en especial inmigrantes, no entienden que necesitan construir un historial crediticio.

"Es un tema de conocimiento financiero. Tenemos que educar a las personas", agrega.

El estatus migratorio puede ser otra barrera. Se necesita un número de Seguro Social para obtener un crédito o hipoteca, algo que no tendrá una persona que entró sin autorización a Estados Unidos.

Pérez dijo que los inmigrantes irregulares pueden comprar casas, en su mayoría pagando en efectivo o financiada por el dueño.

El aumento de hispanos propietarios no ocurre sólo en Reading.

En el condado Berks — sin incluir a la ciudad — ha aumentado 178% de 791 a 2.199 del año 2000 a 2010. En el mismo periodo en el condado, el número de viviendas ocupadas o habitadas por blancos que no son hispanos — también excluyendo a la ciudad — creció 5,7% a 87.095 a 92.023.

Otra razón del aumento en las propiedades de hispanos en Reading es el aumento de 70% en la población latina en la ciudad desde el año 2000.

Sin embargo, el número de hispanos que rentan en la ciudad prácticamente duplica a los que ya viven en su propia casa.

Esto se debe en parte a que 51,7% de los latinos están en la pobreza, comparado con la tasa nacional de 41,3%, el mayor porcentaje de residentes viviendo en pobreza de todas las ciudades estadounidenses habitadas con 65.000 o más personas.

Muchos de los hispanos de la ciudad hicieron otras escalas, por ejemplo Nueva York, antes de llegar a Reading. Es por eso que las tasas de pobreza no necesariamente aplican a las personas que se mudan para acá, argumenta Colón, el director de desarrollo comunitario de United Way.

Aquí el tema importante es que la pérdida de empleos en el área ha afectado mucho a los latinos, explicó Toledo, el director del Centro Hispano.

"Está bien documentado que en la década de 1990 cuando había más empleos de manufactura los hispanos llegaron aquí en busca de esos trabajos y se ganaron un salario suficiente para sus familias", agregó Toledo.

"Era muy fácil para las familias vivir ese sueño aquí y contactar a familiares en sus lugares de origen y decirles 'ven aquí, hay empleo, el costo de vida es bueno, las escuelas son buenas, la calidad de vida es grandiosa'''.

Pero muchos de esos empleos desaparecieron en la última década, dejando a la deriva a los latinos que vivían aquí con una serie de aptitudes que muchos contratistas en el área ya no necesitaban, señaló Toledo.

La educación tiene relación directa con la pobreza, dijo Colón.

El 56% de los pobres en Reading no cuentan con la secundaria, según datos del censo. "Si no hay un cambio, esto no mejorara", señaló Colón.

La paternidad solitaria claramente también está contribuyendo a la tasa de pobreza, considera Pat Giles, vicepresidente de impacto comunitario en United Way.

En Reading hay una tasa de pobreza de 66,3% en los hogares que son mantenidos por una mujer, donde no hay esposo presente y hay niños menores de 18 años, de acuerdo con el censo.

Esto también significa que muchos jóvenes hispanos pobres están mal preparados para entrar a la escuela, señaló Toledo.

"Muchos son criados por madres solteras, algunas de las cuales tampoco han recibido educación, y los niños no están recibiendo una base educativa sólida en casa desde el comienzo", agregó Toledo. "En esencia, es posible que tengamos una generación perdida".

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