Rafael Nadal derrotó el jueves 6-7 (5), 6-2, 7-6 (5), 6-4 a Roger Federer en las semifinales del Abierto de Australia, en un duelo con la intensidad que estos históricos rivales usualmente exhiben en las finales de los Grand Slam.

Aunque quedaron en el mismo lado del cuadro en un major por primera vez desde 2005, el número dos y tres del mundo jugaron como si el título estuviera de por medio.

Esta vez será Nadal el único que podrá sumar otro trofeo de Grand Slam a su colección, cuando enfrente el domingo por la noche al ganador de la otra semifinal del viernes entre el campeón defensor Novak Djokovic y el escocés Andy Murray.

Antes, Maria Sharapova superó a Petra Kvitova para clasificarse a la final de mujeres contra Victoria Azarenka. Sharapova le rompió el saque a Kvitova en el último game para imponerse 6-2, 3-6, 6-4, mientras que Azarenka venció 6-4, 1-6, 6-3 a la campeona belga Kim Clijsters.

El duelo del sábado entre Sharapova y Azarenka también decidirá el primer puesto del ranking mundial de mujeres.

Nadal, que tiene ventaja de 6-2 en finales de Grand Slam contra Federer, logró un quiebre crucial en el noveno game del cuarto set, cuando realizó un increíble winner de derecha cruzada desde atrás de la línea de fondo, y luego el suizo mandó un revés afuera para darle ventaja de 5-4 al español.

Nadal ganó en su segundo punto de partido cuando Federer mandó una derecha larga.

El español se lastimó la rodilla derecha hace dos semanas y ni siquiera estaba seguro de poder participar en el torneo. Ahora, casi no puede creer que está en la final.

"No lo hubiese imaginado si me lo decían hace dos domingos", comentó la segunda raqueta del mundo. "Es un sueño estar de vuelta en la final del Abierto de Australia".

Nadal ganó el título en Melbourne Park en 2009, pero perdió en los cuartos de final los dos años siguientes. Federer no ha podido aumentar su botín de 16 trofeos de Grand Slam desde que ganó el Abierto de Australia de 2010.

"Creo que Rafa jugó bien de principio a fin", comentó el suizo. "Fue un partido difícil para el físico. Estoy desilusionado, pero apenas es el comienzo de la temporada. Me siento bien, así que está bien".

Las 15.000 personas congregadas en la arena Rod Laver parecía estar dividida en partes iguales en su apoyo a ambos. Cada vez que alguien gritaba "Rafa", recibía una respuesta de "Roger".

Clijsters estaba entre la concurrencia, apenas horas después de perder su corona. También estaba Ivan Lendl, analizando a los posibles oponentes en su función de entrenador de Murray.

Sharapova perdió ante la checa Kvitova en la final de Wimbledon del año pasado, su primera final de un major desde que regresó al circuito tras ser operada del hombro en 2008. La rusa tiene tres títulos de Grand Slam, pero ninguno desde el Abierto de Australia hace cuatro años.

"Me pareció que ella (Kvitova) siempre tenía la ventaja en el tercer set, porque yo siempre estaba perdiendo en mi saque", comentó Sharapova, quien tuvo cinco faltas dobles en el tercer set y 10 en todo el partido. "Me dije 'tienes que darlo todo, no puedes dejarla terminar los puntos como le gusta hacerlo'''.

La bielorrusa Azarenka ganó el primer duelo por las semifinales de mujeres tras recuperarse en dos ocasiones de momentos en los que Clijsters parecía llevar la voz cantante.

"Siento que la mano me pesa 200 kilos y que mi cuerpo pesa unos mil y que todo me tiembla, pero es un gran alivio cuando finalmente ganas. No puedo creer que terminó, quiero llorar", dijo Azarenka, mientras aguantaba las lágrimas y se tapaba el rostro con una toalla.

Clijsters es popular en Australia, donde es llamada como la "australiana Kim" y contó con el respaldo de la mayoría del público.