Una recesión en Europa desacelerará la economía global este año, pronosticó el martes el Fondo Monetario Internacional, que exhortó a los líderes mundiales a tomar medidas que alienten el crecimiento en lugar de recortar presupuestos.

El FMI pronostica un crecimiento global de 3,25% en 2012, menor al de 4% que vaticinó en septiembre.

La economía de las 17 naciones que comparten el euro se contraerá 0,5% este año. Ese mismo mes, el FMI había pronosticado un crecimiento de 1,1% en la región.

En cuanto a Estados Unidos, la recesión en Europa sólo debería tener un impacto moderado sobre ese país. El Fondo pronostica un crecimiento de 1,8% allí para todo el año, sin cambios con respecto a lo que calculó en septiembre.

Los agudos recortes presupuestales desacelerarán el crecimiento y socavarán la confianza del mercado, advierte el FMI. Este mensaje es contrario a los recortes presupuestales respaldados por la canciller alemana Angela Merkel.

"La recuperación mundial, ya de por sí débil, corre el riesgo de detenerse", dijo Olivier Blanchard, el principal economista del Fondo, en una conferencia de prensa. "Europa es el epicentro del peligro".

Los gobiernos europeos deberían evitar la aplicación de medidas de austeridad extremas — recortes en el gasto y aumentos fiscales — en los países más débiles, como Italia y España, afirmó el FMI en su Panorama Económico Mundial.

Las naciones europeas más saludables, cuyos gobiernos enfrentan tasas de interés más bajas, "deberían reconsiderar el ritmo" de sus recortes presupuestales a corto plazo, agregó.

"La buena noticia", dijo Blanchard, es que "con el conjunto correcto de medidas puede evitarse lo peor y el mundo puede ser encarrilado de nuevo".

Christine Lagarde, directora gerente del FMI, dio argumentos similares el lunes durante un discurso en Berlín.

Muchos gobiernos europeos sí necesitan recortar sus déficit, afirmó Blanchard, "pero a un ritmo adecuado".

La funcionaria advirtió que podría llevar dos décadas o más saldar las deudas acumuladas durante la crisis financiera y recesión mundial de 2008. Hizo notar que a Europa le llevó ese tiempo pagar las deudas que sumó durante la II Guerra Mundial.