Reguladores estadounidenses exigieron el pago de 176 millones de dólares por daños de parte de funcionarios del que fue el segundo banco más grande de Puerto Rico.

En una demanda presentada la semana pasada, la Federal Deposit Insurance Corp. acusó a seis ex funcionarios y directores del Westernbank de negligencia grave, violación de la política de préstamos y de no tomar en cuenta las advertencias de un auditor.

Reguladores cerraron el banco y sus 45 sucursales en abril de 2010, tras reportar una pérdida de 4.250 millones de dólares.

La FDIC, la cual tomó control del banco, dijo que la indemnización solicitada representa la pérdida total de préstamos para la construcción, siete préstamos con base en activos y cuatro de índole comercial, relacionados con bienes raíces y aprobados por el banco de enero de 2004 a julio de 2009.

La FDIC acusó a funcionarios del Westernbank de aprobar préstamos para conseguir una ganancia rápida a través de una "estrategia de crecimiento agresiva e imprudente".

La agencia acusó además al ex director Cornelius Tamboer de no revelar un interés financiero personal en un préstamo de 12 millones de dólares antes de que fuera aprobado; la FDIC señaló que su hija era la principal solicitante de ese préstamo.

El Westernbank se inauguró en marzo de 1958 en la ciudad de Mayagüez, en la costa occidental. En 1994, se convirtió en un banco comercial de servicio completo, y sus activos crecieron de 3.400 a 17.900 millones de dólares de 1999 al 2009, según la querella.

La FDIC ha presentado decenas de demandas similares en los dos últimos años para recuperar pérdidas generadas por anomalías de bancos acusados por los reguladores de negligencia y mala conducta. Abogados de la FDIC han estado en negociaciones con muchos de los ejecutivos para llegar a un arreglo.

La semana pasada, la FDIC presentó una demanda contra otro banco puertorriqueño, el R-G Premier, el cual colapsó en abril del 2010 con una pérdida cercana a 1.500 millones de dólares.