El presidente y director ejecutivo de General Motors Co. defendió a la compañía con respecto al incendio de baterías en el Chevrolet Volt eléctrico ocurrido el año pasado.

En un testimonio escrito para una audiencia del Congreso a realizarse el miércoles, Daniel F. Akerson dijo que las pruebas realizadas por reguladores del gobierno dieron como resultado incendios, "después de poner la batería bajo condiciones de laboratorio que ningún conductor experimentaría en el mundo real".

The Associated Press obtuvo el martes una copia del testimonio.

La Agencia Nacional para la Seguridad del Tránsito en las Carreteras (NHTSA por sus siglas en inglés) comenzó a estudiar el Volt en junio pasado después de que ocurrió un incendio en uno de los autos, tres semanas después de que fue chocado como parte de una prueba de seguridad.

Posteriormente ocurrieron otros dos incendios en pruebas de seguridad separadas, y la NHTSA abrió una investigación oficial sobre el vehículo el 25 de noviembre. El gobierno terminó su investigación la semana pasada, sacando en conclusión que el Volt y otros automóviles eléctricos no representan un peligro mayor al de los autos impulsados por gasolina. La agencia y General Motors Co. no saben de incendios en choques ocurridos en condiciones normales.

Pero algunos han criticado la respuesta del gobierno, acusando a la NHTSA de un conflicto de intereses porque el gobierno aún es propietario de 26,5% de las acciones de la compañía. La audiencia del miércoles del subcomité del Comité de Reforma de Gobierno y Vigilancia de la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, se titula, "Incendio en el vehículo Volt: ¿Qué sabía la NHTSA y cuándo lo supo?".

Por parte de GM, Akerson señaló, "no habría demora o espera al proceso burocrático. Daríamos prioridad al sentido de seguridad y tranquilidad de nuestros clientes, y actuaríamos rápidamente".

La empresa avisó a los propietarios de Volt que devuelvan los autos a las distribuidoras para una reparación que disminuirá el riesgo de incendio de la batería. GM espera que al agregar acero a las placas que protegen la batería, disminuirán las preocupaciones sobre la seguridad del auto.

Los vehículos están cubiertos por un "programa de satisfacción del cliente" operado por GM, el cual es similar a un retiro del mercado por seguridad pero permite al fabricante evitar la mala publicidad y la supervisión federal que acompaña a un retiro del producto.

"El Volt es seguro", dijo Akerson.