El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha comenzado a suavizar las implicaciones del fin de una alianza electoral con un grupo político ligado a la poderosa líder magisterial de México, en lo que comienza a verse como un movimiento que busca dejar abierta la posibilidad de apoyos posteriores rumbo a los comicios presidenciales.

El PRI, que encabeza las encuestas rumbo a las elecciones presidenciales del 1 de julio, informó la noche del viernes que había acordado terminar una coalición electoral con Nueva Alianza, un partido político minoritario respaldado por Elba Esther Gordillo, la líder del sindicato nacional de maestros y considerada por algunos como clave de cara a los comicios.

El anuncio fue interpretado como un claro rompimiento del PRI con Gordillo, quien tras apoyar la creación en 2005 de Nueva Alianza fue expulsada del PRI en el que había militado históricamente y donde llegó a ocupar la segunda posición en importancia.

Pese a esa expulsión, en los últimos meses comenzó a darse un nuevo acercamiento de Gordillo, a través de Nueva Alianza, con el PRI.

Los titulares del sábado de El Universal y Reforma, dos de los principales diarios de México, coincidieron: "Rompen PRI y Elba".

Además de Nueva Alianza, el PRI hizo una coalición electoral con el también minoritario Partido Verde.

Ahora, sin embargo, algunas figuras del PRI han salido a declarar que no hubo ninguna ruptura, que fue una separación cordial y concertada y que en adelante podría haber coincidencias.

"Esta separación no quiere decir que podamos seguir teniendo una buena relación de trabajo y de coincidencias hacia adelante", dijo el lunes en Radio Fórmula Luis Videgaray, coordinador de campaña del candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto.

"No tuvo que ver con la maestra, de quien por supuesto tenemos reconocimiento y respeto a su trayectoria, a su liderazgo; es una figura muy importante en el liderazgo del magisterio nacional", añadió. Gordillo es popularmente conocida como "la maestra".

Explicó que no se llegó a un acuerdo sobre el número de candidaturas a cargos de representación que le correspondería a Nueva Alianza como parte de la coalición electoral.

José Antonio Crespo, analista político del Centro de Investigación y Docencia Económicas, dijo a The Associated Press que el intento de suavizar los términos de la separación hablan de que el PRI busca dejar abierta la puerta a una alianza "informal" en caso de que el partido requiera apoyos al acercarse la jornada electoral.

El PRI mantuvo la alianza con el Partido Verde.

"En estricto sentido sí es una ruptura", dijo Crespo, aunque señaló que esa palabra tiene una connotación de "enojo" y "violencia", por lo cual tanto el PRI como Nueva Alianza intentan presentarla en otro término.

"El PRI quiere dejar abierta la posibilidad de que si requiere más adelante los puntos del Panal (como se conoce a Nueva Alianza) pueda hacer una alianza informal", añadió el analista, quien recordó que ese grupo político ya lo hizo en la pasada elección presidencial.

La propia Gordillo reveló hace unos meses que para los comicios presidenciales de 2006 hizo un "arreglo político" con el entonces candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, para que a cambio de que ella lo apoyara él debía designar a personas cercanas a la líder en algunos organismos gubernamentales en caso de que llegara al poder, lo que finalmente ocurrió.

El PRI, que gobernó el país de manera ininterrumpida de 1929 a 2000, está ahora a la cabeza de las encuestas.