El gobernador de Puerto Rico promulgó una nueva ley que prohíbe a infractores sexuales registrados entrar o trabajar en parques y otros lugares frecuentados por niños.

La oficina de prensa de Luis G. Fortuño dijo que la ordenanza es necesaria porque las leyes laxas en Puerto Rico han permitido a infractores sexuales mudarse a este territorio insular estadounidense.

Según la oficina, más de cinco personas que han cometido crímenes de abuso sexual llegan a Puerto Rico desde Estados Unidos cada mes.

Quien infrinja esta ley enfrentará hasta tres años de cárcel o una multa de 5.000 dólares.

El anuncio se hizo el domingo.