El candidato del partido conservador proeuropeo Coalición Nacional obtuvo el domingo una considerable ventaja en las elecciones presidenciales finlandesas, pero deberá enfrentarse en una segunda vuelta con un líder ambientalista que es el primer candidato abiertamente gay que se haya postulado para jefe de Estado del país nórdico.

Ninguno de los candidatos consiguió el 50% de los sufragios, así que los dos más votados pasan a una segunda rueda.

Con el 99% de los votos contados, el ex ministro de Finanzas Sauli Niinisto recibió el 36,9% de los votos. El ex ministro de Medio Ambiente Pekka Haavisto recibió el 18,7%.

El veterano político centrista Paavo Väyrynen fue tercero con un 17,6%, seguido por el líder del partido populista de los finlandeses Timo Soini, abanderado del euroescepticismo en Finlandia, con un 9,4%.

Si se confirman los resultados preliminares, Niinisto y Haavisto se enfrentarán en una segunda vuelta el 5 de febrero.

La votación tiene lugar en momentos en que esta nación nórdica encara cortes en medio de una crisis financiera que amenaza su economía y su calificación crediticia máxima.

El presidente tiene un papel mayormente ceremonial, pero está considerado como un forjador importante de la opinión pública.

Niinisto, de 63 años, del Partido Coalición Nacional, conservador, fue derrotado por estrecho margen en las elecciones pasadas en 2006 por el presidente saliente Tarja Halonen. Esta vez encabezó las encuestas durante meses entre los ocho candidatos.

"Es 99% seguro que Niinisto ganará la presidencia, si no en la primera rueda, en la segunda. Hace falta un milagro para que no gane", comentó el analista político Olavi Borg.