Los croatas votaron el domingo en favor de ingresar a la Unión Europea, aunque en el referéndum hubo una baja participación, la cual sugiere que ese bloque sumido en deudas ha dejado de ser muy atractivo entre los países que aspiran a incorporarse.

La comisión del referendo informó que, con casi todas las papeletas contadas, alrededor del 66% de los participantes respondieron "sí" a la pregunta: "¿Apoya usted el ingreso de la República de Croacia como miembro de la Unión Europea?"

Aproximadamente el 33% se pronunció en contra, mientras el resto de las papeletas fueron inválidas. Casi el 47% de los electores participaron en el referéndum, en un indicio de la apatía de votantes hacia los 27 países de la UE.

Los electores que votaron positivamente consideran que el ingreso a la UE reavivará a la economía de Croacia, que atraviesa por una recesión, tiene una deuda externa de 48.000 millones de euros (61.000 millones de dólares) y sufre una tasa de desempleo de 17%. La economía nacional, afirman, será favorecida con un mayor acceso a los mercados europeos y más oportunidades laborales.

"Este es un gran momento de nuestra historia ... nos uniremos a los países más exitosos de Europa", dijo el presidente de Croacia, Ivo Josipovic, después de depositar su voto. "Estoy contento de que Europa será mi casa".

La participación fue una de las menores entre las naciones que han votado por incorporarse a la UE. Casi el 46% acudió a las urnas en Hungría, mientras más del 90% votó en Malta.

"La gente está obviamente cansada", dijo el primer ministro Zoran Milanovic. "Hubiera sido mejor una mayor participación, pero esa es la realidad".

Los detractores afirman que Croacia no tiene nada qué ganar con su ingreso en el bloque, el cual intenta superar la bancarrota de algunos de sus Estados miembros.

Quienes se oponen a la adhesión aseguran que Croacia sólo perderá soberanía y la identidad nacional por la que libró una guerra para independizarse de Yugoslavia, en la década de 1990.