Después de ganar el domingo un enfrentamiento agotador y muy reñido, que duró casi cuatro horas, Tomas Berdych no esperaba encontrarse con un ensordecedor abucheo.

El checo Berdych, séptimo preclasificado, fue abucheado por la multitud por negarse a saludar de mano a Nicolás Almagro por considerar que el español lo golpeó intencionalmente con la bola durante la disputa de un punto al final del cuarto set.

Berdych fue ovacionado inicialmente por los espectadores en la Hisense Arena después obtener su victoria 4-6, 7-6 (5), 7-6 (3), 7-6 (2) en los octavos de final del Abierto de Australia, pero los aficionados se volvieron contra él en el instante en que se negó a despedirse de Almagro en la red.

Los abucheos ahogaron la entrevista que le hicieron en la cancha tras el enfrentamiento y continuaron hasta que abandonó la misma.

"Pienso que cuando tienen un punto y alguien quiere golpearte justamente en el rostro, yo no lo veo como un momento agradable", dijo Berdych durante la entrevista, batallando para ser escuchado sobre el ruido de la multitud.

Berdych estaba enojado por lo que ocurrió en el 11er juego del cuarto set, con el marcador empatado a 5-5. El checo se aproximó a la red y golpeó de volea y Almagro persiguió la bola y respondió de derecha golpeando a Berdych en el brazo.

Mientras Berdych caía al suelo, la bola rebotó sobre la red y Almagro remató para ganar el punto. El español se acercó a la red para disculparse con Berdych, pero éste no lo miró.

Almagro dijo que hizo lo necesario para ganar el punto.

"Cuando gané el punto, me disculpé con él tres o cuatro veces", comentó. "Pude salir de la cancha con la frente en alto y me gustaría agradecer a la multitud por su apoyo", agregó mediante un traductor.