Los dos partidos oficialistas de Chile quedaron sumidos en una dura crisis luego de que uno de ellos acordara con una fuerza de la oposición aprobar reformas políticas y al controvertido sistema electoral.

El conflicto estalló luego que Renovación Nacional (RN), uno de los dos partidos oficialistas, y la opositora Democracia Cristiana, dieron a conocer el miércoles un sorpresivo acuerdo negociado secretamente para llevar adelante modificaciones políticas, principalmente en el sistema electoral binominal establecido en la constitución de 1980 del fallecido dictador Augusto Pinochet.

Víctor Pérez, senador y secretario general de la Unión Demócrata Independiente (UDI) el partido mayoritario de la coalición oficialista, dijo este viernes en declaraciones a radio Cooperativa que "lo que ha hecho el presidente de Renovación Nacional es debilitar al gobierno por un lado y generar dificultades profundas en la coalición y eso me parece un error político".

El timonel de RN, Carlos Larraín, le respondió señalando que estaba perplejo por la acusación de sus socios "porque los partidos somos autónomos. Si no, somos sucursales. No creo que tenga que dar explicaciones como si hubiera hecho alguna maldad".

Según la UDI, el acuerdo "daña profundamente la unidad de la Alianza (la coalición gobernante)". El partido mayoritario de la alianza derechista también apuntó su molestia hacia el gobierno por el rol que habría tenido al apoyar secretamente las negociaciones.

La UDI se niega cerradamente a reformar el sistema electoral, que la oposición centroizquierdista no logró modificar durante los 20 años que estuvo en el poder desde el regreso de la democracia en 1990 por el bloqueo sistemático de la derecha. El más conservador de los dos partidos derechistas sostiene que el sistema ha dado estabilidad al país al favorecer la formación de dos grandes bloques políticos. El mecanismo dificulta la elección de sectores minoritarios e independientes.

El senador Pérez insistió en que el acuerdo para las reformas constitucionales carece de sentido.

La ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, militante de la UDI, mostró también su molestia por el acuerdo secreto al sostener que si bien un documento puede ser positivo para una discusión, "también hay ciertas formalidades que observar y que aquí claramente no se hicieron".

Desde hace años los dos partidos derechistas han tenido constantes pugnas y sólo los ha unido el propósito de alcanzar el poder, lo que lograron en 2010 con la elección del presidente Sebastián Piñera.

Larraín, quien se ha había manifestado contrario a los cambios, tuvo un vuelco aparentemente para controlar al sector liberal que amenazaba con escindir al partido y negociar separadamente con la oposición.

El gobierno, en tanto, negó haber estado en conocimiento del acuerdo del partido de Piñera con los demócratas cristianos.

El vocero oficial Andrés Chadwick sostuvo que "el gobierno no tuvo conocimiento anticipado ni fue puesto en conocimiento por parte del presidente de RN del documento" suscrito por RN y la opositora Democracia Cristiana.

Pero el senador de la RN Francisco Chahuán, que participó en las negociaciones, desvirtuó la versión oficial y dijo que el gobierno estuvo informado y que en la gestación del acuerdo estuvo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

El acuerdo corrige el sistema electoral binominal, resta poder al presidente de la república y establece la figura del primer ministro.

Oficialmente, el gobierno dijo que las reformas políticas no serían su prioridad este año.