Varios miles de egipcios marcharon el viernes hacia la plaza Tahrir en vísperas del primer aniversario de la sublevación popular que derrocó a Hosni Mubarak, con el fin de exigir justicia y compensación por los muertos en choques con fuerzas de seguridad.

Los activistas organizaron las manifestaciones como parte de una semana de "duelo y enojo" en torno al aniversario del 25 de enero, para recabar apoyo a su llamado que busca poner fin al gobierno militar. Dicen que los generales que asumieron el poder tras la caída de Mubarak han continuado las políticas del régimen caído.

Las autoridades militares han intentado contrarrestar lo que algunos manifestantes han llamado "la segunda revolución", valiéndose de medios de comunicación estatales con el fin de acusar a los inconformes de recibir financiamiento extranjero para desestabilizar a Egipto, y exhortando a festejar el primer aniversario del alzamiento con el fin de impulsar la imagen de los militares como los verdaderos patriotas de la nación.

Aunque muchos egipcios respaldan a las fuerzas armadas y creen son la única entidad capaz de conducir al país hasta las elecciones presidenciales programadas antes de fines de junio, los activistas dicen que los generales en el gobierno, encabezados por quien fue ministro de Defensa de Mubarak durante 20 años, han continuado las políticas del régimen derrocado y tratan de descarrilar el proceso democrático.

El viernes, los manifestantes en El Cairo partieron de distintos vecindarios en la ciudad de unos 18 millones de personas y acudieron hasta la plaza Tahrir, que fungió como el epicentro de las protestas de 18 días que sacaron a Mubarak del poder el 11 de febrero.

Shaimaa Zein, una manifestante de 24 años en Tahrir que portaba un velo con los colores de la bandera egipcia, sostenía un letrero en el que exigía que las fuerzas armadas sean responsabilizadas de la muerte de 100 personas que perdieron la vida en enfrentamientos con fuerzas de seguridad desde que los generales asumieron el poder que tenía Mubarak.