Mitt Romney quizá sea el favorito para lograr la candidatura presidencial del Partido Republicano, pero aún necesita ganar el apoyo de la mayoría de los dirigentes de esa fuerza política en su intento por derrotar a Barack Obama en noviembre.

La ventaja para Romney es que los dirigentes republicanos tampoco han dado su anuencia a ninguno de los demás contrincantes que también pretenden ser los abanderados presidenciales del partido.

The Associated Press ha sondeado a 87 miembros de la Comisión Nacional Republicana que asistirán a la convención nacional del partido como delegados agentes libres, los cuales pueden apoyar como candidato presidencial a quien deseen, al margen de lo que ocurra en las primarias.

De acuerdo con el resultado de la consulta, Romney ha conseguido el apoyo de 14 de ellos, más que cualquier otro de sus contrincantes, pero de ninguna manera una estampida de respaldo.

El ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, y el gobernador de Texas, Rick Perry, lograron el apoyo de dos delegados, mientras que el representante de Texas, Ron Paul, y el ex senador de Pensilvania, Rick Santorum, uno cada cual.

El sondeo fue completado antes de que Perry se retirara el jueves de la contienda por la candidatura presidencial.

Los 67 miembros de la Comisión Nacional Republicana contactados por la AP dijeron que no han decidido a quién apoyarán, o que simplemente estarán pendientes del curso de la contienda interna antes de expresar públicamente su postura.

"Si yo pensara que alguien (algún aspirante) tiene una ventaja considerable sobre todos los demás, ya le habría expresado mi apoyo", dijo Jeff Johnson, miembro de la Comisión Nacional Republicana y comisionado de condado procedente de Minnesota. "Veo aspectos positivos en todos, pero he decidido no expresar públicamente mi apoyo a alguno de ellos".

El presidente del Partido Republicano de Pensilvania, Robert Gleason, dijo que no ve para qué apoyar a alguno de los contendientes, ya que una elección primaria reñida es positiva para el partido y para el eventual nominado, debido a que a éste se le examina al tiempo que la contienda interna genera publicidad y suscita entusiasmo.

"Está funcionando magníficamente para nosotros, y una de estas personas que compiten con (Romney) podría terminar como vicepresidente", señaló Gleason. "Estoy satisfecho con el curso de los acontecimientos. Nos da toda la publicidad. La contienda ha sido bastante favorable para nosotros".

Romney aparentemente había terminado con una ligera ventaja sobre Santorum horas después de las elecciones primarias de Iowa del 3 de enero.

Sin embargo, el Partido Republicano de Iowa certificó el jueves que los sufragios totales mostraban que Santorum había superado a Romney. El partido decidió no declarar un ganador debido a las dificultades persistentes con los informes de unos cuantos distritos electorales.

Romney ganó cómodamente la semana pasada en las primarias de Nueva Hampshire, y de acuerdo con las encuestas es el favorito entre los contrincantes republicanos con vistas a las primarias del sábado en Carolina del Sur.

Sin embargo, el ex gobernador de Massachusetts no ha logrado consolidar el apoyo de muchos republicanos, algunos de los cuales han puesto en duda sus credenciales conservadoras.

Stephen Scheffler, miembro de la Comisión Nacional Republicana de Iowa, dijo que podría apoyar a Romney si este fuera el nominado, aunque no le entusiasma esta perspectiva no obstante el resultado que logró en Iowa.

"Romney no desea conversar con ciertos sectores del Partido Republicano", expresó Scheffler.

"Si Romney es declarado candidato y se abrieran todas estas oficinas victoriosas en todo Iowa, será un desafío considerable encontrar voluntarios", agregó.