Cediendo a una fuerte oposición del sector de alta tecnología, los líderes del senado y la Cámara de Representantes dijeron el viernes que van a aplazar la votación sobre un proyecto de ley para combatir la piratería en la internet.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que había aplazado una votación preliminar programada para el martes "a la luz de los recientes acontecimientos". Entre ellos están una campaña de peticiones lanzada por Google que atrajo más de siete millones de participantes y una suspensión de servicio por 24 horas por la enciclopedia cibernética Wikipedia.

El jefe del comité judicial de la cámara baja, el republicano Lamar Smith, siguió la pauta, diciendo que la consideración de una propuesta de ley similar en la cámara sería pospuesta "hasta que exista un acuerdo mayor sobre una solución".

Los proyectos — la Ley de Protección de Propiedad Intelectual en el Senado (PIPA) y la Ley para Frenar la Piratería en la Cámara de Representantes (SOPA) — tienen un fuerte apoyo en la industria del espectáculo y otros sectores que pierden miles de millones de dólares anualmente por robo de propiedad intelectual y la venta en la internet de productos falsos. Pero tiene una fuerte oposición de compañías de la internet, que argumentan que la ley llevaría a una excesiva regulación y censura en la web.

Reid ha dicho también que al menos media decena de legisladores que patrocinaron la ley dicen ahora que se opondrán.

Reid dijo que la piratería y la falsificación de productos cuestan a la economía estadounidense miles de millones de dólares cada año y "no hay razón para que los problemas legítimos mencionados en la ley no sean resueltos". Dijo que se sentía optimista de que se pueda llegar a una solución negociada en las próximas semanas.

El principal patrocinador de la ley en el senado, el demócrata Patrick Leahy, dijo que respetaba la decisión de Reid de aplazar la votación, pero lamentó la falta de voluntad del Senado para debatir la propuesta.

Leahy dijo que criminales en in China, Rusia y otros países "que no hacen otra cosa que vender productos falsificados y material estadounidense robado están viendo petulantemente cómo el senado estadounidense" decidió no debatir la propuesta.

Las leyes permitirían al Departamento de Justicia y a los poseedores de derecho de propiedad intelectual a demandar a portales cibernéticos extranjeros acusados de violaciones de los derechos de propiedad. Además, prohibirían que redes de anuncios en la internet y compañías de pagos en la internet mantener negocios con presuntos violadores de esa propiedad.