José Mourinho tiene encima cada vez más presión tras volver a caer ante el Barcelona, al disminuir el respaldo para el técnico del Real Madrid después de otra muestra de ineficiencia frente a su archirrival en un partido en que el zaguero Pepe pisoteó la mano de Lionel Messi.

Los azulgranas remontaron el miércoles para llevarse un triunfo de 2-1 por los cuartos de final de la Copa del Rey, su décima victoria sobre el Madrid en los 13 últimos partidos, y sexta desde que el entrenador portugués tomó sus riendas en 2010.

La estrategia defensiva de Mourinho y el colocar a su compatriota Pepe en la media cancha sirvieron de poco para detener el ataque del Barcelona, mientras que su enfoque agresivo y falta de inspiración ofensiva provocaron abucheos en el estadio Santiago Bernabéu.

Incluso el periódico deportivo Marca, firme defensor de los merengues, calificó el desempeño del Madrid como "lamentable" y el pisotón de Pepe sobre el superastro argentino de "vergonzoso".

"(El Madrid) volvió a tirar por la borda y se empeñó en forzar un partido lamentable, del que no sacó ningún beneficio", escribió Santi Segurola, columnista de Marca.

"Su presencia (de Pepe en el medio campo) significó un Madrid pequeño, casi mínimo, decepcionante porque el fútbol español recuerda a muchos equipos con muchos menos recursos que ponen al Barsa en más dificultades", agregó.

"Un equipo que ha comprado lo mejor que el mercado pueda ofrecerle. ¿Para qué? Para jugar como un equipo chiquito y desagradable", finalizó.

Mourinho sorprendió al apegarse a un juego defensivo que ya le había fallado antes frente al Barcelona, con Ricardo Carvalho y Hamit Altintop como titulares en la defensa y el enfoque merengue de alterar la creatividad catalana en el medio campo encabezado por Pepe, que recibió una lluvia de críticas de la prensa española. Marca calificó su pisotón de "inaceptable".

Las acciones del jugador portugués no son una sorpresa para nadie. Ya recibió una roja por una entrada sobre Daniel Alves del Barcelona en su semifinal por la Liga de Campeones en abril, y también fue suspendido 10 encuentros en abril de 2009 después de enfrentarse con dos jugadores del Getafe en una escaramuza que incluyó pisotear a Javier Casquero en la espalda tras empujarlo al piso, sin haber sido provocado.

"Pepe juega siempre limpio. A veces al límite, pero la intención de él siempre es jugar la pelota e intenta jugar limpio", dijo Carvalho.

El pisotón de Pepe sobre Messi, que también fue golpeado violentamente en la cabeza por el defensa madridista Fabio Coentrao, caracterizó la incapacidad del Madrid para hacer frente al Barcelona, que controló el balón durante tres cuartas partes del partido.

"Pepe tiene problemas para manejar su agresividad. Hay una gran sensación de impotencia en el Madrid, que intenta todos los métodos posibles, y probablemente Mourinho se siente incapaz de vencer a pesar de todos sus antecedentes de éxitos", dijo el jueves Juan Carlos Cubeiro, coautor del libro "Mourinho versus Guardiola: Dos métodos para un mismo objetivo", en declaraciones a The Associated Press.

"Mourinho intentó una estrategia muy inteligente al esperar anotar en el contragolpe. Es inteligente; sabe que no pueden con el Barsa y que la única forma de obtener éxito es en el contraataque", agregó.

El hecho de que el técnico Pep Guardiola del Barcelona crea en el juego de equipo, dijo Cubeiro, y que tantos de los jugadores catalanes provengan de su cantera, están detrás de la incapacidad del Madrid — a pesar de los elevados sueldos que cobran sus jugadores — de hallar una forma de vencer a los azulgranas.

"No es posible copiar el sistema colectivo en que se apoya Guardiola. El Manchester United lo intentó; el Santos lo intentó, y ninguno tuvo éxito", dijo Cubeiro, que mencionó un estilo que es improbable que Mourinho adopte alguna vez.

"El Madrid juega mejor sin Cristiano Ronaldo que con él; tiene más opciones sin él, lo cual es toda una paradoja" porque Mourinho dijo el miércoles por la noche que el artillero portugués es su mejor jugador.

Los merengues le llevan cinco puntos a los campeones culés en la liga española, y primero deben verse las caras con el Athletic de Bilbao el domingo antes de intentar revertir el miércoles el resultado del partido de ida de los cuartos de final de la Copa.

Aunque Mourinho dijo que Pepe podría ser castigado por el pisotón, no hay certeza de que sus acciones le traigan alguna consecuencia negativa después de otro desempeño del Barcelona opacado por las transgresiones del Madrid.

"Hay gente cuyo trabajo es justo ése, revisar la jugada. Veamos que hacen", dijo el jueves Gerard Piqué, defensa del Barcelona.

"La gente sólo quiere ver fútbol, buenos partidos, buen fútbol. No queremos hablar sobre cosas malas como esta, porque es malo para el fútbol español, y realmente no queremos esto", agregó.