La organización Médicos Sin Fronteras cerró sus dos centros médicos más grandes en la capital somalí, Mogadiscio, tras la muerte a tiros de dos de sus colaboradores, informó el grupo el jueves.

La organización humanitaria indicó que las dos instalaciones de 120 camas atendían casos de desnutrición, sarampión y cólera.

El cierre de los dos centros reduce a la mitad la ayuda que el grupo presta en Mogadiscio. Médicos Sin Fronteras seguirá proporcionado atención médica en distintas zonas de la capital y en otros 10 lugares en Somalia.

Dos colaboradores de la organización médica fueron asesinados a tiros el 29 de diciembre por un disgustado ex empleado somalí sospechoso de cometer robos y recibir sobornos.