La Unión Europea (EU) necesita invertir 70.000 millones de euros al año en la instalación de equipos renovables para cumplir el objetivo de obtener un 20 % de la energía de fuentes de generación limpias, según el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

El vicepresidente del BEI, Plutarchos Sakellaris, ha señalado hoy en una conferencia en el World Future Energy Summit de Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) que la inversión en renovables se ha ralentizado en algunos países europeos que eran líderes en el sector, como España, debido a la crisis financiera.

A pesar de ello, ha asegurado que el objetivo del BEI para los próximos años es que una cuarta parte de los préstamos que conceda estén dedicados a desarrollar proyectos relacionados con la lucha contra el cambio climático en alguna de sus facetas, lo que afecta tanto a renovables como a eficiencia energética.

La mejor forma de fomentar las renovables, ha explicado Sakellaris, es establecer un mecanismo fijo de remuneración, porque esto "aisla a los inversores de la volatilidad de los precios del mercado eléctrico, lo que a su vez reduce los costes de capital",

Sobre todo, Sakellaris se ha mostrado partidario de "internalizar las externalidades", es decir, de que las tecnologías de generación de electricidad convencionales asuman los costes ambientales derivados de su forma de generar electricidad.

Este "fallo de mercado" se podría solucionar al establecer un coste fijo a las emisiones de gases efecto invernadero -al margen del mercado actual, que está sujeto a la volatilidad-, a través de impuestos directos o de una regulación especial.

De esta manera, ha señalado, se establecería una correspondencia entre el sobrecoste de instalar tecnologías limpias para la generación de electricidad, que todavía son más caras, y su aportación para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones.

Sakellaris también ha destacado el potencial de la eficiencia energética para la reducción de emisiones y para el ahorro económico al reducir el consumo eléctrico.

Sin embargo, ha recordado que existen importantes obstáculos para este objetivo, como las subvenciones al consumo de la electricidad que todavía existen en muchos países.