Francia salió hoy bien parada en la primera emisión de deuda a medio y largo plazo tras la pérdida de la máxima calificación crediticia que hasta el pasado viernes le atribuía Standard and Poor's, al recibir una demanda sustancial para sus títulos, por los que tendrá que pagar menos interés.

El Tesoro francés colocó, ya sin la garantía de la triple A, 9.463 millones de euros entre dos y treinta años, cuando había programado adjudicar entre 7.500 y 9.500 millones. La demanda en cada una de las líneas fue desde 2,12 hasta 3,69 veces superior a lo finalmente atribuido.

En cuanto a los tipos de interés, se mantuvo estable en sólo una de esas líneas (las obligaciones a 30 años) con respecto a las operaciones equivalentes inmediatamente anteriores, mientras que en el resto cayó. Esa disminución de la rentabilidad llegó a ser en un caso de 13,7 veces.

La Agencia Francia Tesoro (AFT) indicó en un comunicado haber colocado 7.965 millones de euros en la primera parte de la operación del día, en bonos con vencimiento a dos, tres y cuatro años, para la que se había fijado un objetivo de entre 6.500 y 8.000 millones de euros.

Los bonos a dos años quedaron en el 1,05 %, cuando en la última adjudicación comparable, el 20 de octubre, el tipo de interés había sido del 1,58 %. La demanda en esta línea llegó a 6.290 millones de euros y se atribuyeron 2.961 millones.

En los títulos a tres años el interés bajó al 1,51 %, frente al 2,44 % en la subasta comparable del 17 de noviembre. La demanda aquí (5.380 millones de euros) triplicó con creces los títulos distribuidos (1.575 millones de euros).

Para la adjudicación de bonos a cuatro años, el tipo ponderado fue del 1,89 %, frente al 2,82 % en esa misma fecha del 17 de noviembre y la demanda, con 2.125 millones de euros, fue 2,12 veces el volumen finalmente subastado.

En la segunda fase de la emisión, AFT adjudicó un total de 1.498 millones de euros en bonos a cuatro años y obligaciones a 10 y 30 años, cuando inicialmente se había previsto colocar entre 1.000 y 1.500 millones de euros.

Los inversores, que habían solicitado en esa última parte de la operación bonos a cuatro años por valor de 2.125 millones de euros, se tuvieron que conformar con 841 millones a un tipo ponderado del 0,13 %, cuando en la operación equivalente anterior había sido del 1,78 %.

En las obligaciones a diez años, se adjudicaron 425 millones de euros de los 1.570 millones pedidos por el mercado con una rentabilidad del 1,07 %, frente al 1,07 % precedente.

Por último, para las obligaciones a 30 años se atribuyeron 232 millones de euros, cuando la demanda era 2,57 veces superior, y el tipo quedó en el 1,45 %, igual que en la última adjudicación equivalente, en este caso el 26 de julio de 2011.

El pasado lunes, el Tesoro había celebrado otra subasta en la que colocó 8.590 millones de euros en títulos a corto plazo (a 12, 25 y 51 semanas) igualmente con un tipo de interés más bajo del que Francia tuvo que pagar en la adjudicación precedente equivalente.

En concreto, ese rendimiento quedó en el 0,165 % para los 4.500 millones de euros a 12 semanas; en el 0,281 % para los de madurez en 25 semanas; y en el 0,406 % para los de 51 semanas.

Standard and Poor's, al rebajar en un grado la nota de Francia el pasado viernes hasta AA+, y al retirar a continuación la triple A al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), al margen de las implicaciones en la política europea y en la campaña electoral francesa, había sembrado la duda sobre las consecuencias que iba a tener en la financiación de la deuda francesa.