El tenista español David Ferrer reconoció tras acceder a la tercera ronda del Abierto de Australia, que no desplegó un gran tenis en el partido que ganó en cinco sets al estadounidense Ryan Sweeting, aunque se congratuló de haber tenido una buena actitud para sacar el duelo adelante.

"El partido se fue complicando a medida que iba jugando. Fue un partido difícil, complicado con el viento. El primer set lo tenía bastante encarrilado y después él consiguió entrar bastante en el partido y me costó muchísimo. No hice un tenis muy bueno pero estuve bien de actitud y por suerte lo puede sacar adelante", recalcó.

Ferrer, quinto favorito en Melbourne, explicó que "jugar bien es muy difícil" y apuntó que a lo largo del año "juegas cinco partidos bien como mucho y los tops, pues diez".

Por eso, destacó que muchos partidos "se ganan no jugando tan bien, a veces jugando mal y estando bien de cabeza, y eso es lo que marca la diferencia de estar arriba a estar peor en el ránking".

Pese a haber tenido que jugar cinco sets y acumular un mayor desgaste, Ferrer indicó que este triunfo lo ve "como algo positivo" ya que apuntó que "cada partido aprendes de las cosas difíciles y es bueno pasar por ahí".

En la tercera ronda, el jugador alicantino se enfrentará al argentino Juan Ignacio Chela, del que destacó que "es un grandísimo jugador, que lleva muchos años estando arriba. Juega muy bien a la contra y será un partido duro físicamente".