El primer ministro canadiense, Stephen Harper, expresó hoy al presidente estadounidense, Barack Obama, su "profunda decepción" con la decisión de Washington de rechazar la construcción del oleoducto Keystone XL.

La oficina del primer ministro canadiense dijo que Harper llamó por teléfono hoy a Obama y le indicó "que esperaba que este proyecto continúe dada la significante contribución que haría al crecimiento laboral y económico tanto en Canadá como en Estados Unidos".

Harper también advirtió a Obama que "continuará trabajando para diversificar sus exportaciones de energía".

A finales de diciembre Harper amenazó a Estados Unidos que si no se aprobaba el controvertido oleoducto Keystone XL, que debería unir los yacimientos petrolíferos de las arenas bituminosas de la provincia de Alberta con refinerías en el Golfo de México, Canadá vendería su crudo a China.

Pero durante una entrevista con la televisión pública CBC, el ministro de Recursos Naturales de Canadá, Joe Oliver, señaló que la decisión no supone el fin del proyecto y recalcó la idea de que ahora EE.UU. tendrá que competir con China por su petróleo.

"En la actualidad tenemos un cliente para nuestras exportaciones de energía. Ese cliente ha dicho que no quiere expandir en este momento. Lo que intensifica el amplio objetivo estratégico del Gobierno para diversificar a Asia", explico Oliver.

Por su parte, la compañía que ha proyectado Keystone XL, TransCanada, afirmó a través de un comunicado que sigue "totalmente comprometida a la construcción" del oleoducto.

"Ya hay una serie de planes en marcha en varios frentes para mantener el calendario de construcción del proyecto", añadió la compañía que explicó que sin Keystone XL, Estados Unidos está obligada a importar petróleo "del Oriente Medio, Venezuela y otros países que no comparten los valores democráticos de Canadá y EE.UU.".