Dos presuntos integrantes de una pandilla, al parecer hispanos, fueron arrestados por la muerte a tiros hace tres años de cinco personas en un campamento de indigentes en una zona de autopistas en Los Angeles, informó la policía el miércoles.

La policía informó que los asesinatos fueron consecuencia de una deuda de drogas entre una de las víctimas y uno de los pandilleros.

El jefe de la policía de Long Beach, Jim McDonnell, anunció los arrestos de David Ponce, de 31 años, y Max Rafael, de 25, presuntos integrantes de la pandilla Nuthood Watts. Ambos hombres están acusados de cinco asesinatos en circunstancias especiales, y los dos tienen un cargo por secuestro para cometer otro crimen y de asociación ilícita para cometer un crimen, junto con acusaciones por posesión de arma de fuego y por pertenecer a una pandilla, dijo McDonnell.

Los dos individuos podrían recibir la pena de muerte y se encuentran detenidos sin derecho a fianza. Se espera que Rafael sea arraigado el jueves y Ponce el viernes.

Los asesinatos de noviembre de 2008 dejaron perplejos a los investigadores después de que los cadáveres de tres hombres y dos mujeres fueron encontrados un domingo por la mañana en un sórdido vecindario de bodegas y edificios de apartamentos. Una pista telefónica llevó a la policía a los cadáveres, los cuales estaban ahí desde por lo menos un día.

La policía dijo que el móvil de los crímenes fue una pelea en curso entre Ponce y Lorenzo Villicana, de 44 años, por deudas de drogas.

También fueron asesinados Hamid Shraifat, de 41 años, Frederick Neumeier, de 53, Katherine Verdun, de 24, y Vanessa Malaeplue, de 34 años y quien tenía seis hijos, dijeron las autoridades.