Los tanques del gobierno sirio y vehículos blindados se replegaron de una aldea montañosa cercana a Damasco, dejándola en manos de la oposición, dijeron el jueves activistas y testigos oculares.

La sitiada aldea de Zabadani ha sido escenario de intensos enfrentamientos entre los soldados del ejército y desertores que luchan contra el régimen en los últimos seis días.

El activista Fares Mohammad dijo que las fuerzas sirias que rodeaban Zabadani se replegaron el miércoles por la noche a unos acuartelamientos militares situados a pocos kilómetros del lugar.

"Reina una cautelosa calma, aunque persiste el temor de que esté siendo preparada otra ofensiva importante contra Zabadani", dijo a The Associated Press en una conversación telefónica desde la aldea, situada junto a la frontera libanesa a 27 kilómetros (17 millas) al oeste de Damasco.

La oposición siria ha recuperado en varias ocasiones a lo largo de 10 meses de levantamiento el control de una aldea o una ciudad, aunque a la postre las fuerzas leales al presidente Bashar Assad la recuperaron. Es inusual, empero, que un ejército regular se demore tanto en capturar una aldea tan cercana a la capital.

Mohammed dijo que el asedio había terminado, aunque no fue permitido el acceso del combustible de calefacción a la aldea, donde nevó a principios de semana. Los puestos militares de control que rodean Zabadani sigue en pie, agregó, mientras que unos 100 desertores armados protegen la aldea.

Los residentes dijeron que los morteros gubernamentales cañonearon el miércoles la aldea, aunque esa castigo también cesó.

La entidad activista Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, confirmó el repliegue de Zabadani y dijo que solamente dos transportes blindados de personal quedaron en un puesto de control cerca de la aldea.

Las autoridades sirias no comentaron la situación en Zabadani.