El presidente de Cuba, Raúl Castro, conversó hoy en La Habana con el canciller de Brasil, Antonio Patriota, sobre los preparativos de la próxima visita oficial de la mandataria Dilma Rousseff a la isla, anunciada para finales de este mes, informó la televisión local.

Durante el encuentro, el gobernante cubano y el canciller brasileño también dialogaron sobre las "excelentes" relaciones entre ambos países, según indicó el reporte televisivo.

El ministro brasileño estuvo acompañado por el subsecretario general para América del Sur del Ministerio de Relaciones Exteriores, Antonio Simoes, y el embajador del país suramericano José Martins, en la reunión, a la que también asistió el canciller de la isla, Bruno Rodríguez.

Durante su visita a Cuba, Patriota se reunió con Rodríguez, a quien explicó que la presidenta de Brasil está interesada en conocer de cerca la política de actualización del modelo económico socialista de la isla, reportaron medios locales.

También expresó el deseo del Gobierno de Brasilia de contribuir al desarrollo cubano, mediante una cooperación "más estrecha" en áreas como educación y salud, o a través de inversiones en infraestructura.

Patriota se reunió también con los vicepresidentes Marino Murillo y Ricardo Cabrisas, relacionados con el área económica.

Este martes, último día de su visita según su agenda en la isla, Patriota visitó las obras de ampliación del puerto de Mariel, que se construyen con financiación brasileña y que, de acuerdo al cronograma previsto, deben de ser entregadas en 2013.

En ese proyecto están asociadas empresas brasileñas y cubanas con una inversión total que rondará los 800 millones de dólares.

Rousseff cursará su primer viaje a Cuba como jefa de Estado el próximo 31 de enero, previsiblemente marcado por las relaciones económicas bilaterales.

En el quinquenio 2006-2010, el intercambio comercial entre Brasilia y La Habana registró un crecimiento de 30 por ciento, al pasar de 376 millones de dólares a 488 millones, según datos oficiales.

Entre enero y noviembre de 2011 el flujo comercial bilateral siguió con un ritmo ascendente y llegó a 570 millones de dólares.