El gobierno paraguayo, agobiado por los gastos que genera la emergencia alimentaria por la prolongada sequía, no puede utilizar una donación de la Unión Europea por 44 millones de dólares debido a las vacaciones del Congreso.

El ministro de Economía Dionisio Borda comentó la necesidad urgente de que los parlamentarios, que están gozando de sus vacaciones de dos meses y medio establecidas por la constitución, se reúnan para aprobar la aceptación del donativo que debe ser incorporado al presupuesto general de gastos de la nación de este año.

Actualmente funciona una comisión parlamentaria de receso con unos pocos diputados y senadores pero no posee atribuciones para aprobar ningún proyecto de ley aunque sí puede emitir declaraciones.

"Con la donación europea y otros préstamos como uno del BID totalizaríamos alrededor 300 millones de dólares necesarios para enfrentar la realidad de la sequía", explicó Borda.

Añadió que con todo ese dinero "podremos reprogramar nuestras acciones para combatir la pobreza, la sequía y otras urgencias".

Carlos Soler, del opositor partido Patria Querida y vicepresidente de la cámara de diputados, dijo a la The Associated Press que el largo receso parlamentario que culmina en marzo "es un despropósito y debería ser acortado a treinta días pero esa modificación debe hacerse a través de asamblea nacional constituyente porque es una disposición constitucional".

El gobierno del presidente Fernando Lugo declaró el martes el estado de emergencia alimentaria por 90 días para ayudar a 313 aldeas de campesinos e indígenas cuyos cultivos de autoconsumo fueron dañados por la falta de agua. La última vez que llovió con intensidad fue el 19 de noviembre.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería informó que en unos diez días tendrá el diagnóstico de los perjuicios agrícolas para luego iniciar la distribución gratuita de semillas de maíz, frijoles y mandioca (yuca). Hasta el momento no se tiene información sobre la muerte de ganado por la sequía.

Los agricultores mecanizados de soja, girasol, sésamo y trigo fueron excluidos de la emergencia pese a que con ellos Paraguay ocupa el tercer lugar del continente en la exportación de soja detrás de Brasil y Argentina.