El primer ministro húngaro, Viktor Orban, está dispuesto a plegarse "a la fuerza, pero no a los argumentos" de la Unión Europea en el conflicto por la nueva ley de su gobierno que resta independencia al Banco Central de su país y la polémica modificación de la Constitución magiar.

Hungría cuenta con "un presidente en la cúpula del Banco Central que fue elegido por el anterior parlamento. Su mandato termina en 2013 y eso no va a cambiar", afirma Orban en declaraciones que publica hoy el rotativo alemán "Bild".

Añade que "además tenemos un consejo financiero cuyos miembros fueron elegidos también por el viejo Parlamento. Ahora solo se trata de incrementar el número de integrantes del consejo financiero. Si la UE tiene problemas con ello estamos dispuestos a aceptar sus exigencias. Incluso si es en perjuicio del Banco Central".

En cuanto a su intervención hoy ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Orban se muestra dispuesto a plantar cara a los críticos hacia la política de su Gobierno, que es considerada autoritaria por los ejecutivos de muchos países de la UE.

Afirma que a quienes le acusan de no ser democrático "les aconsejo que eche un vistazo a nuestra Constitución. Hungría es y será democrática y un país de los luchadores por la libertad. Defendemos nuestros valores y nuestra nación, también cuando sopla el viento en contra, aun cuando alcance fuerza huracanada".

El primer ministro magiar se muestra igualmente dispuesto a dialogar con la Unión Europea sobre las polémicas decisiones de su ejecutivo de jubilar anticipadamente a los jueces de los mas altos tribunales nacionales, así como sobre la pérdida de competencias de la autoridad responsable de la protección de datos.

"Estamos abiertos y dispuestos a negociar sobre todos los problemas que presente la Comisión de la UE sobre la base de argumentos serios", asegura finalmente el primer ministro húngaro en la entrevista exclusiva.