La primera mitad del partido fue para San Antonio.

La segunda, para Miami, pero con creces.

LeBron James metió 33 puntos y tuvo 10 asistencias; Chris Bosh aportó otros 30 — con una clavada que inició desde su área — y el Heat usó una histórica remontada en el tercer cuarto para borrar una desventaja de 17 puntos y vencer a los Spurs por 120-98 la noche del martes, y con ello dar fin a una racha de tres derrotas.

"Nos damos el lujo de tener tres jugadores que pueden hacer cosas especiales cuando lo necesitas", dijo el entrenador del Heat Erik Spoelstra.

Y uno de ellos estaba fuera de la cancha. Dwyane Wade se quedó en la banca por cuarta ocasión esta temporada; esta vez por una distensión en el tobillo derecho.

Pero no importó: Miami encestó 68% de sus tiros en la segunda mitad, y apabulló a los Spurs 71-35 después del medio tiempo.

"Debemos sentirnos avergonzados", declaró el entrenador de los Spurs Gregg Popovich.

En los primeros 24 minutos, las cosas fueron al revés. San Antonio metió 12 de sus primeros 15 tiros, se puso adelante 52-35 faltando tres minutos en el segundo cuarto y Danny Green encestó dos veces en el último segundo del tiempo de disparo para llevarse la ventaja 63-49 en el intermedio.

Lo que pasó después desconcertó a ambos equipos.

"No puedo explicarlo", dijo Bosh.

Tony Parker, de los Spurs, consideró que "así es el basquetbol".

Miami abrumó a San Antonio 39-12 en el tercer cuarto, igualando la segunda diferencia más amplia para cualquier cuarto en la historia del Heat, y la segunda peor diferencia para un periodo en la historia de los Spurs, de acuerdo con STATS LLC.

James metió siete de nueve intentos en el tercer cuarto. Los Spurs en conjunto encestaron cuatro de 19. James metió triples en posesiones de balón consecutivas para poner el marcador 72-68 a favor de Miami, y desde ahí la andanada fue implacable.

James terminó con 12 encestes en 21 tiros de campo, casi borrando de la memoria de todos que falló sus primeros cuatro tiros. Tenía un resfriado, pero no ofreció excusas.

"Con suerte lo superaré en el próximo par de días y volveré a tomar ritmo", dijo James. "Yo simplemente traté de meterla en el tercer cuarto. Mis compañeros hicieron un gran trabajo al encontrarme y defendiendo. Lo hicimos entre todos".

Mike Miller hizo su primera aparición de la temporada con Miami después de recuperarse de una cirugía para corregir una hernia y metió seis de seis triples, para terminar con 18 puntos e igualar su máximo puntaje con tiros de tres puntos desde que se unió al Heat.

Spoelstra dijo que el plan era facilitarle la readaptación a Miller, haciéndolo jugar "cinco o seis" minutos. Miller jugó 15.

"De vez en cuando las cosas empiezan a funcionar cuando disparas", dijo Miller. "Simplemente me pasó".

Green anotó 20 puntos para los Spurs, mientras que Tony Parker aportó 18, DeJuan Blair sumó 13 y Kawhi Leonard y Gary Neal encestaron 12 cada uno. El brasileño Thiago Splitter metió cuatro puntos y tuvo una asistencia en 10:26 minutos de juego.

Mario Chalmers metió 13 para Miami.

El Heat lleva marca de 4-0 sin Wade esta temporada, 8-1 desde principios de la temporada pasada sin el jugador más valioso de la serie final de la NBA del 2006.

Y sin duda alguna, esta era la más improbable de esas victorias.

Remontar una desventaja de 17 puntos igualó la quinta más grande de la NBA esta temporada.

Antes del partido, Popovich apeló a la inflexible marca de su equipo — 9-0 en casa, ahora 0-5 como visitante — con su acostumbrado humor seco. "Somos muy buenos como locales, y de visitantes somos (malos). Esa es la mayor diferencia", dijo Popovich.

Lo decía medio en broma, pero sus palabras no eran acordes a como empezaron los Spurs.

San Antonio atacó el tablero con poca resistencia en los primeros minutos, y ocho de sus primeros 12 tiros fueron a no más de 3,5 metros (11 pies) de la canasta. James jugó terriblemente al comienzo, y falló de todo, desde bandejas hasta tiros libres, y los Spurs se adelantaron 35-26 en el primer cuarto.

Todo era miel sobre hojuelas para San Antonio.

Pero luego las cosas cambiaron, en especial cuando James tomó ritmo.

"No se puede hacer mucho", dijo Parker. "Estaba imparable en el tercer cuarto. Hacía rompimientos rápidos y tiraba triples. No hay defensa contra eso".

En el resto de la jornada, Orlando venció a Charlotte 96-89; Golden State a Cleveland 105-95; Chicago a Phoenix 118-97; Denver a Milwaukee 105-95; Houston a Detroit 97-80 y Utah a los Clippers de Los Angeles 108-79.