Una copia de una revista publicada por un brazo de al-Qaida acabó en poder de un presunto terrorista detenido en el reclusorio naval de Guantánamo, lo que hizo que fueran revisadas todas las celdas y que se adoptara una nueva norma por la que equipos especiales examinarán toda la correspondencia entre abogados y detenidos, dijo el miércoles la fiscalía estadounidense.

La comandante de la Armada Andrea Lockhart dijo a un juez militar durante una audiencia preliminar que una copia de la revista Inspire acabó en una de las celdas. La comandante no dio detalles sobre quién o cómo recibió la publicación.

La rama de Al-Qaida en la Península Arábiga, en Yemen, lanzó la revista en inglés por internet en 2010. Unos de los primeros números detallaba la forma de matar ciudadanos estadounidenses.

Lockhart forma parte de un equipo que prepara el caso contra Abd al-Rahim al-Nashiri, un saudí acusado de orquestar el mortífero ataque contra el destructor estadounidense Cole en el 2000. Al-Nashiri, de 47 años, es considerado uno de los líderes más importantes de al-Qaida. Se encuentra en Guantánamo desde 2006 tras pasar varios años detenido por la CIA en varias prisiones secretas.

The Associated Press y otras organizaciones de noticias siguen los procedimientos judiciales en Guantánamo por televisión en un auditorio de Fort Meade, una base militar de Maryland.

La forma de examinar el correo entre los reclusos de Guantánamo y sus abogados consumió varias horas en la sesión preliminar del juicio de Al-Nashiri el martes y miércoles, para dilucidar si el examen de la correspondencia legal viola el privilegio de privacidad entre abogado y cliente.