Un barco con cinco tripulantes de Costa Rica fueron detenidos por la armada colombiana que los acusa de violar aguas territoriales y realizar tareas de pesca en una zona prohibida en el Pacífico.

Fue la primera nave interceptada este año en aguas cercanas al Parque Natural Malpelo, un archipiélago rocoso en el Pacífico colombiano y donde está prohibida la pesca desde los años 1980.

En el barco de bandera costarricense "Yamuri No 1" fueron detenidos cinco hombres, incluyendo a un joven menor de edad, dijo en diálogo telefónico el miércoles el contralmirante Rodolfo Amaya, comandante de la Fuerza Naval del Pacífico, a cargo del resguardo de esa costa y sus aguas colombianas.

La nave y su tripulación costarricense fueron interceptados la noche del lunes por un buque de la armada colombiana en aguas del parque Malpelo, agregó el oficial.

Tanto el "Yamuri No 1" y sus ocupantes son trasladados al puerto de Buenaventura, en el departamento de Valle del Cauca y a unos 350 kilómetros al suroeste de Bogotá, en un trayecto que ha demorado debido a un intenso oleaje en la zona en los últimos días, explicó Amaya.

En el barco costarricense, las autoridades encontraron una cantidad de pesca aún por cuantificar, pero dentro de la cual se halló restos de atún y tiburón, aseguró.

El contralmirante dijo desconocer de inmediato si los cinco tripulantes podrían ser deportados o encararían un proceso penal en Colombia.

En octubre pasado el costarricense Programa de Restauración de Tortugas Marinas (Pretoma), un grupo no gubernamental, pidió al ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica la detención en alta mar de embarcaciones pesqueras supuestamente provenientes del parque Malpelo donde denunciaron que unos 2.000 tiburones habían sido exterminados a lo largo de varias semanas.

La Alta Consejera Presidencial para el Medio Ambiente de Colombia, Sandra Bessudo, descartó de inmediato que los barcos provinieran de esta nación andina y dijo que buzos de recreación que habían estado en octubre en el área del parque dijeron haber visto barcos de bandera costarricense y restos de tiburones muertos, cuya cantidad exacta no pudieron determinar.

Bessudo ha dicho que en las aguas del parque, que ocupa unos 9.000 kilómetros cuadrados, abundan especies de tiburón tipo 'martillo' y 'sedosos', entre otros. Los pescadores atrapan a los animales y le cortan las aletas porque son de gran valor en mercados asiáticos para preparar sopas. Los tiburones mutilados son lanzados de vuelta al mar en donde mueren asfixiados porque no pueden nadar, según Bessudo.