El oficialista partido Renovación Nacional y el opositor Partido Demócrata Cristiano de Chile anunciaron el miércoles un sorpresivo acuerdo para llevar adelante reformas políticas que incluyen un cambio en el sistema electoral y la creación de la figura del primer ministro.

Los presidentes de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, y del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Ignacio Walker, explicaron en rueda de prensa en la sede del Congreso en Santiago que el acuerdo se alcanzó luego de dos meses de secretas negociaciones.

El acuerdo tomó por sorpresa al ultraconservador partido Unión Demócrata Independiente (UDI), socio de RN, y al izquierdista Partido Socialista (PS).

La propuesta política propone un régimen semipresidencialista: el presidente electo designa un jefe de gobierno que debe ser ratificado por el Congreso y el Congreso puede ser disuelto por una sola vez por el presidente.

También se propone elegir a las principales autoridades regionales y aumentar sus facultades y mejorar la calidad de la política a través, entre otras medidas, de la prohibición de la reelección indefinida de los parlamentarios.

La otra reforma es el cambio del sistema electoral binominal legado por la dictadura militar (1973-1990) que fortalece dos grandes bloques partidarios y deja fuera del Congreso a los partidos pequeños al exigir que para ganar los dos cupos de senadores o de diputados en competencia una lista debe obtener 67% o más de los sufragios; si la cifra es menor, cada grupo se queda con un sillón.

En reemplazo del binominal se propone un sistema "proporcional corregido" que aumentaría los 120 diputados y 38 senadores a un número no especificado aún de legisladores.

"Con esto se busca democratizar el poder y descentralizar el país", dijo Walker.

Larraín explicó que su colega de la UDI Juan Antonio Coloma desconocía el documento. La UDI se opone férreamente a cambiar el sistema binominal y aunque el propio presidente Sebastián Piñera había emitido señales sobre una posible reforma, la UDI se lo impidió.

Walker dijo que habló telefónicamente el martes por la noche con sus socios del PS, del Partido Radical y del Partido Por la Democracia, cuyos presidentes "valoraron" la iniciativa.

Sin embargo, uno de los miembros de la mesa del PS, Fulvio Rossi, criticó al presidente de su partido por no informarlos. "El jefe del PS no es el dueño del partido. A nosotros no nos gusta esto del sistema proporcional moderado" dijo Rossi a la prensa, mientras su camarada Marcelo Díaz opinó que la señal que se da con este acuerdo entre RN y el PDC "tiene efectos políticos indeseados".

En tanto los radicales, por intermedio de su presidente José Antonio Coloma, dijeron que esperaban que "no sea sólo una declaración de intenciones".

El jefe de los diputados UDI, Felipe Ward, dijo a periodistas que el acuerdo "sorprende negativamente" y que ahora había que saber si sus socios de RN "están dispuestos a seguir en el gobierno o continuarán negociando con la DC".

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, valoró el acuerdo y señaló que "como gobierno estamos haciendo bien la tarea, estamos provocando, intensificando y entusiasmando un debate político que le hace bien a nuestra sociedad".