El canciller británico William Hague afirmó el miércoles en Brasil que la Unión Europea se mantendrá firme en su decisión de aplicar un embargo petrolero a Irán como sanción por su programa nuclear.

No obstante, su colega brasileño Antonio Patriota manifestó que su país y otros latinoamericanos ven con "escepticismo" la aplicación de sanciones contra Teherán por el impacto que tendría sobre la población del país.

El tema formó parte de las discusiones entre los dos ministros en la primera visita de Hague a América Latina desde que asumió como jefe de la diplomacia británica.

"En ausencia de negociaciones significativas, una mayor presión pacífica y legítima (sobre Irán) va a continuar", comentó Hague, al recordar que los cancilleres de los 27 países de la Unión Europea se reunirán el lunes para discutir la situación de Teherán, que a juicio de los países europeos pretende utilizar su programa nuclear con fines bélicos.

Indicó que en la cita del lunes se discutirá la aplicación de un embargo petrolero sobre Irán y que existen diversas opciones en la mesa sobre cómo aplicar tal sanción.

Hague dijo que Irán ha dado señales de que podría abrirse a una negociación con la comunidad internacional sobre su programa nuclear, pero sostuvo que la negociación debe ser "significativa" o de lo contrario habrá sanciones.

"No desistiremos de imponer sanciones adicionales simplemente por la sugerencia de que podría haber negociaciones. Queremos ver negociaciones reales y por eso continuaremos la presión pacífica sobre Irán", afirmó Hague.

Patriota, sin embargo, advirtió que las sanciones podrían tener una repercusión negativa sobre la población civil iraní.

"Reitero nuestra posición de privilegiar el diálogo", sostuvo Patriota. "No apoyamos sanciones que no estén adoptadas bajo el marco del Consejo de Seguridad y la Carta de la ONU", agregó.

El diplomático brasileño aseguró que existe un "escepticismo grande" en América Latina sobre el efecto que las sanciones internacionales puedan tener para la población del país afectado y más aún sobre el uso de la fuerza aplicada sin agotar los recursos diplomáticos.