El comisario europeo de Mercados Internos y Servicios de la UE, Michel Barnier, afirmó hoy en Pekín que la zona del euro saldrá de la crisis gracias al esfuerzo colectivo e individual, "pero, además, hay que construir las condiciones del crecimiento".

"No se puede crecer con deudas acumuladas durante los últimos 30 años por el manejo imprudente de las finanzas públicas de la mayoría de los Gobiernos, de derechas o de izquierdas. Hay que poner la casa en orden y hacer un esfuerzo sin precedentes en la UE, ya sea o no la eurozona", afirmó.

Según dijo Barnier a la prensa antes de concluir su visita a Pekín y viajar a Tokio, preparar las condiciones para el crecimiento económico es el objetivo de la reunión informal de los líderes de la Unión Europea el 30 de enero, que se celebrará en Bruselas.

"La clave para crear crecimiento es consolidar y hacer funcionar mejor el mercado único. Ese es el objetivo de las 50 propuestas concretas que preparamos para facilitar en el seno de la UE la movilización, por ejemplo, de exportaciones e inversiones", destacó.

A crecer a largo plazo contribuirá también, entre otros, la firma en varias semanas del acuerdo para una patente única europea uniformada de las invenciones industriales "pues la diversidad nos cuesta hoy diez veces más que en EEUU, entre otras cosas por el problema de los idiomas".

La cooperación económica para impulsar el crecimiento, encontrar áreas de mayor colaboración inspirada en la confianza mutua y los mercados públicos deben ser prioridades del G20, destacó.

Bruselas trabaja, según el comisario, en la puesta en práctica de los compromisos adoptados por el G20 sobre reforma de las regulaciones financieras, que luego se discutirán en el Parlamento Europeo y en el Consejo de Ministros de Finanzas de los miembros, con una previsión de año o año y medio de negociaciones.

"Necesitamos en el mundo mercados financieros más transparentes, sólidos y con bases sanas para los sectores financieros. El G20 debe verificar que sacamos lecciones de la crisis financiera y nosotros asegurarnos de la puesta en práctica de los compromisos", añadió el comisario.

Sobre su coincidencia primero en Hong Kong y hoy en Pekín con George Osborne, ministro de Finanzas británico, cuyo Gobierno desea convertir Londres en el segundo mercado de comercio del yuan tras la la excolonia y atraer inversión china a unos 500 proyectos de infraestructuras en carreteras, ferrocarril o plantas eléctricas, Barnier afirmó:

"Veo con interés su propuesta (de Osborne) para la internacionalización gradual del yuan en la City. Todo lo que pueda reforzar la plaza financiera de Londres es bueno para Europa".

Durante su estancia en Pekín, Barnier se reunió con el ministro de Hacienda, Xie Xuren, y con el presidente del Banco Popular de China, Zhou Xiaochuan (también lo hizo Osborne, según un portavoz británico), a quienes explicó, dijo hoy, las medidas puestas en marcha para fortalecer el mercado financiero.

La UE tiene "la determinación inquebrantable" de salir de la crisis y reconstruir con fuerza la zona euro "y así lo transmití" a las autoridades chinas, concluyó el comisario.