El marino hondureño Armando Flores, superviviente del naufragio del crucero Costa Concordia frente a la isla italiana de Giglio, dijo que "por voluntad de Dios está bien" y que hizo lo que pudo evacuando pasajeros.

"Hemos pasado momentos muy difíciles" e "hicimos lo que estuvo a nuestro alcance", relató Flores en comunicación telefónica con Radio América en Tegucigalpa.

Flores, originario de La Lima, norte de Honduras, dijo que desde hace 14 años ejerce como marino y que los 17 hondureños que trabajaban en el crucero que naufragó el viernes pasado están bien y reciben ayuda de autoridades de la embajada de su país en Italia.

Agregó que el accidente en el barco ocurrió el pasado viernes a las 21.40 hora de Italia y que él estaba en el restaurante, donde tuvieron que "evacuar mucha gente".

"El problema es que el capitán dijo: 'No hay problema, es un problema de generadores, todo esta controlado'", pero la situación era más grave, dijo Flores, quien considera que si el capitán hubiera dicho en verdad lo que ocurría, en la hora que transcurrió desde el accidente hasta el momento en que se empezó a evacuar, "mucha gente se hubiese salvado".

"Pasó una hora y dieron los siete sonidos, seis cortos y uno largo, que es emergencia general, y a los cinco minutos dijeron: 'Abandonen el barco', pero no el capitán, el capitán ya estaba afuera. Nosotros, toda la tripulación, hizo lo que pudo, lo que nos han implementado, hicimos lo que estuvo a nuestro alcance", acotó.

Otro de los marinos hondureños supervivientes del naufragio del Costa Concordia, José Germán Vides, dijo a la misma emisora, que se siente "agradecido con Dios por haber pasado esta odisea".

"Gracias a Dios que todos los hondureños estamos a salvo. A mi familia (le digo) que no se preocupe, que estoy bien", expresó Vides, quien dijo además que en los años que lleva como marinero en la compañía del buque naufragado es "la primera vez" que vive una experiencia de tal naturaleza.

"Uno agarra (adquiere) experiencia en sus entrenamientos, en la supervivencia en el mar, eso le ayuda para socorrer a otras personas, porque esa es mi labor en el barco, también pertenezco a un cuerpo de seguridad que transporta personas heridas o en shock", dijo Vides.

Aunque no precisó de qué región de Honduras es originario, indicó que ahora desea estar con su familia.

La cónsul hondureña en Roma, Giselle Canahuati, dijo que los 17 marinos de su país que iban a bordo del buque naufragado gozan de buena salud y que todos "están deseosos de regresar a Honduras".

Las únicas pérdidas que han sufrido son materiales, como objetos personales y "sus ahorros que habían depositado en el barco", subrayó.

Canahuati dijo además que la representación diplomática de Honduras en Italia trabaja para lograr que la empresa propietaria del barco naufragado le reconozca sus perdidas a los 17 marinos hondureños, quienes podrían retornar a su país el próximo fin de semana.