El coronel James Pohl, juez en la "comisión militar" contra el saudí Abdl al-Rahim al-Nashiri, que se reanudó hoy en Guantánamo, aceptó la petición de la defensa para que el comandante del penal, el contraalmirante David Woods, testifique sobre la interceptación de correo legal.

La defensa de Al-Nashiri pidió hoy que el jefe de la prisión de Guantánamo testifique sobre cómo se ponen en práctica sus órdenes de seguridad, que llevaron a la interceptación de la correspondencia de la defensa con el acusado.

El juez Pohl aceptó la petición y llamó a testificar a Woods mañana miércoles, aunque negó por irrelevante que declare un miembro del equipo que, según las nuevas órdenes del comandante del penal, tenía la capacidad de revisar la correspondencia legal que llegaba a Al-Nashiri.

El saudí, acusado de planear el ataque con una lancha bomba contra el destructor USS Cole en 2000, en Adén, Yemén, que causó 17 muertos y 39 heridos, está considerado un detenido de "alto valor" y es el primero de los capturados en el penal que se enfrenta a una condena a muerte en estos juicios militares.

Según la defensa, Woods ordenó que un equipo con privilegios de acceso interceptara las comunicaciones dirigidas a Al-Nashiri por parte de sus representantes legales, algo que violaría la confidencialidad entre defensa y cliente.

El defensor militar, el comandante de Marina Stephen Reyes, argumentó que es necesario saber "cómo se aplicaron" esas órdenes en el caso de Al-Nashiri, que violan el derecho al consejo legal confidencial.

Esta nueva audiencia, que se celebrará hasta mañana miércoles, se da después de las primeras sesiones de principios de noviembre, que significaron el comienzo de las "comisiones militares" durante el mandato del presidente Barack Obama, que reformó la normativa creada durante la presidencia de George W. Bush.

El defensor civil de Al-Nashiri, Richard Kammen, pidió que la retransmisión del proceso por circuito cerrado de televisión a EE.UU., no se celebre sólo en la base de Fort Meade, como hasta ahora, y que un mayor número de personas tenga acceso a través de pantallas en tribunales federales.

Según Kammen, el hecho de que se retransmita en Fort Meade (Maryland) hace el proceso "menos accesible, ya que la admisión a la base es complicada e intimidatoria".

La fiscal Anthony Mattivi dijo que la Fiscalía está de acuerdo con que el proceso tenga el mayor acceso posible, aunque dijo que espera conocer la opinión de la prensa y el público general.

Además del cargo de terrorismo por el ataque al "Cole", Al- Nashiri, de 47 años, ha sido acusado de conspiración por su supuesta colaboración entre 1996 y 2002 con el entonces jefe de al Qaeda, Osama bin Laden y su sucesor Ayman Al Zawahiri.

Desde su captura en 2002 por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los Emiratos Árabes Unidos, Al-Nashiri pasó por prisiones clandestinas antes de su traslado, hace casi seis años, a Guantánamo donde aún quedan 171 presos.