El polémico ministro de Relaciones Exteriores de Israel tiene el martes su última oportunidad para defenderse de una acusación por cargos de corrupción.

El martes, la oficina del Fiscal General celebrará una audiencia para que el canciller Avigdor Lieberman se defienda de las acusaciones de fraude y lavado de dinero.

La audiencia podría tomar dos días, y no está claro si se tomará una decisión final sobre la acusación. Lieberman no asistirá a la audiencia y será representado por sus abogados.

Lieberman es una figura polémica en el país y el extranjero debido a expresa sin rodeos sus puntos de vista ultranacionalistas.

Una acusación podría poner en riesgo el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en caso de que Lieberman retire su partido Yisrael Beiteinu de la coalición.