Una organización cristiana holandesa ofrece terapias para personas homosexuales que son retribuidas por los seguros médicos financiados por el Estado, un hecho que ha salido hoy a la luz en un debate parlamentario y que ha sido duramente criticado.

Los grupos parlamentarios del VVD (liberales en el Gobierno) y los verdes en la oposición denunciaron ante el Ejecutivo una práctica que calificaron de intolerable.

La ministra de Sanidad holandesa, Edith Schippers, indicó como respuesta a las preguntas parlamentarias planteadas hoy que "pondrá fin" a la retribución por parte de los seguros, ya que "la homosexualidad no es una enfermedad y como tal no puede entrar en el paquete de cobertura".

La organización cristiana "Different", que ofrece los tratamientos, está reconocida por las autoridades como una instancia oficial de ayuda psicológica, por lo que sus terapias son susceptibles de entrar en el seguro médico de los ciudadanos.

Especializada en "apoyo psicológico en torno a la homosexualidad y las relaciones", en su página de Internet anuncia una terapia que ayuda a enfocar la homosexualidad desde "una convicción cristiana".

"Está demostrado que personas con una orientación homosexual experimentan grandes obstáculos para contar sus sentimientos", se lee en la página de internet de "Different", en la que no se especifica si la ayuda ofrecida tiene como objetivo reprimir los sentimientos homosexuales.

La inspección de Sanidad holandesa ha anunciado poco después de conocerse el caso que iniciará una investigación.

En el Parlamento, los laborista del PvdA consideraron inaceptable que se retribuya una terapia como ésta: "Con ello se declara a los homosexuales como enfermos y eso no puede ser", dijo uno de sus diputados.

Por su parte, los demócrata-liberales del D66 calificaron el tratamiento de "idiota y dañino".

Por su parte, los democristianos del CDA aseguraron que quieren saber más sobre el contenido exacto de la terapia antes de pronunciarse.

"Si en ella se aprende a ganar autoestima como homosexual no tenemos ningún problema", señaló la diputada Madeleine Van Toorenburg a medios holandeses, a quienes aclaró que "nos parecería raro si se intenta cambiar la naturaleza de la gente".

"Different", por su parte, ha dicho no reconocerse en las críticas recibidas.

Organizaciones homosexuales en Holanda se quejan de que cada vez hay más casos de discriminación contra este grupo.

El diario "De Volkskrant" recoge hoy la inquietud de jóvenes homosexuales ante las afirmaciones de rabinos en el país que han calificado la homosexualidad de enfermedad.