La Corte Suprema de Estados Unidos solicitó el martes la opinión del gobierno del presidente Barack Obama para entonces decidir si sostiene una audiencia ante una solicitud de dos fondos de inversiones que desean apropiarse de 105 millones de dólares pertenecientes al Banco Central argentino y congelados en Nueva York desde 2005.

El máximo tribunal pidió el martes la opinión del procurador general Donald Verrilli, el representante del gobierno ante la Corte Suprema, sobre la solicitud de las firmas EM Ltd. y NML Capital Ltd., ambas registradas en las Islas Caimán, las cuales figuran entre los acreedores que resultaron perjudicados cuando Argentina cayó en mora por 95.000 millones de dólares en bonos soberanos en el 2001.

Argentina y el banco central argentino se oponen a la solicitud.

El juez federal de distrito de Nueva York Thomas Griesa ordenó en enero de 2010 el congelamiento de 105 millones de dólares pertenecientes al banco central argentino en la Reserva Federal del estado de Nueva York. Pero una corte de apelaciones decidió el año pasado que la ley estadounidense no respalda la congelación de bienes pertenecientes a un banco central extranjero.

El gobierno argentino ha sostenido que el banco central es una institución independiente, no un organismo gubernamental, y por lo tanto no puede ser sometido a medidas solicitadas por los acreedores de la nación.

Un 80% de los acreedores de Argentina accedieron a una reestructuración en el 2005, pero EM Ltd., NML Capital Ltd. y otros miles de inversionistas decidieron no participar y prefirieron en cambio apelar ante la justicia. EM y NML han acusado repetidamente a funcionarios argentinos de evadir a acreedores al remover bienes de Estados Unidos.

Su causa cuenta con el apoyo de la American Task Force Argentina, un grupo que desea que el gobierno estadounidense haga un arreglo con Buenos Aires en nombre de los acreedores estadounidenses.

El grupo sostiene que la falta de pago de Argentina ha costado a los prestamistas mundiales y los acreedores más de 30.000 millones de dólares, y que el país puede pagar lo que debe con sus 50.000 millones de dólares en reservas extranjeras.