Dejando el piano de lado un momento, Chucho Valdés participó el martes en una mesa redonda en la que destacó la influencia de América Latina en la historia del jazz y recordó sus inicios en la música desde su niñez en su natal Cuba.

El reconocido jazzista, de 70 años, respondió durante una hora a las preguntas que el pianista panameño Danilo Pérez y otros músicos del país le hicieron, un día antes de la participación de Valdés en la Noche de Gala del noveno Festival de Jazz de Panamá, que comenzó el lunes.

"Pienso que Latinoamérica es una potencia rítmica por las raíces que tiene, por la influencia africana, pero también por la influencia española", dijo Valdés en un auditorio en la Ciudad del Saber, otrora base militar estadounidense de Clayton, cerca del canal interoceánico.

"Además, los españoles tienen mucha influencia africana pero del norte, porque el flamenco tiene que ver mucho con la música de los árabes. Es como una raíz que dejaron cuando fue invadida (España), y dejaron toda la influencia rítmica de los pies, de las palmadas, que son como lamentos árabes", continuó. "O sea que tenemos una doble riqueza rítmica de Africa, pero también española".

Valdés, quien ha recibido varios premios Grammy y muchos otros galardones, es el padrino del festival organizado por Pérez. También es uno de los mecenas de la fundación del pianista panameño.

El miércoles se presentará con su compatriota Omara Portuondo, en uno de los conciertos más esperados del festival que concluye el sábado.

La mesa redonda arrancó con música de fondo al estilo del mítico cabaret cubano Tropicana. Valdés contó que cuando apenas tenía unos 8 años se escabullía al Tropicana y escuchaba a las grandes orquestas y bandas.

"No escuchaba disco, sino que lo escuchaba en vivo y verlo en vivo fue un flechazo. Allí me enamoré del jazz", aseguró.

También contó que su padre, otro gran pianista, fue el responsable de que tomase el camino de la música ya que desde niño intentaba imitarlo.

Valdéz dijo que un día su padre regresó a casa por una partitura y lo descubrió en el piano, se sorprendió y preguntó quién le estaba dando clases. Pero el pequeño Valdés le dijo que sólo lo quería imitar.

Señaló que a los 4 años tocaba de oído, después su padre le dio clases, "a los 9 años entré al conservatorio municipal y a los 15 recibí el diploma de músico".

También compartió con los jóvenes un consejo que le dio su padre: "Si te gusta la música, tómala en serio. El consejo es la constancia".

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En internet:

Festival de Jazz de Panamáwww.panamajazzfestival.com

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Kathia Martínez está en Twitter con @Kathia_Martinez