Chile podría erradicar la pobreza, que afecta al 15 por ciento de su población, si invierte en gasto social el 1 por ciento del producto interior bruto (PIB), según un estudio publicado hoy por la OCDE.

"A largo plazo, lo que Chile debería de resolver es el tema de la pobreza y la desigualdad", explicó a Efe la economista Aída Caldera, una de las redactoras del último informe sobre Chile elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Se trata de un "reto clave" para la Economía chilena cuyo coste "no parece muy elevado", señaló Caldera, quien agregó, no obstante, que "desde el punto de vista macroeconómico el país está muy bien, aunque tiene ese tipo de obstáculos que solventar".

Según la OCDE, que prevé un crecimiento de la economía chilena del 4 % en 2012 y del 5 % en 2013, otros de los retos que el país debe de afrontar son la reforma del sistema educativo, la redistribución de la riqueza y el aumento de la productividad.

Aunque en los últimos años se ha producido "un progreso bastante importante en materia de educación", los resultados de Chile aún están "por debajo de la media de la OCDE", comentó Caldera.

"Las características socioeconómicas de los niños tienen un impacto bastante grande sobre sus resultados académicos y hay que hacer algo para mejorar esto", añadió.

Según la OCDE, el Gobierno de Sebastián Piñera "ha tomado muchas medidas y muchas de ellas son muy buenas", como el incremento de las ayudas para los estudiantes más pobres, la profesionalización en la contratación de profesores y directores o la aplicación de primas para que los mejores estudiantes se dediquen a la enseñanza.

"Pero se puede hacer más, sobre todo desde el punto de vista de la preparación de los profesores", por lo que la OCDE recomienda que se establezca un examen obligatorio para lograr una plaza como docente.

El informe de esa organización con sede en París subraya que "una mejor educación y un aumento de la competitividad de los mercados serían necesarios para impulsar la productividad y reducir las desigualdades".

Dichas desigualdades responden, en parte, a que "el sistema impositivo hace muy poco para redistribuir la riqueza", agrega el texto en el que destaca que "a pesar del robusto crecimiento económico, la desigualdad ha sido muy persistente en los últimos veinte años".

"Los impuestos de la renta afectan a muy poca parte de la población y la mayor carga impositiva llega a través de impuestos indirectos, que afectan a todo el mundo", puntualizó Caldera.

Otro aspecto que la economía chilena debería de atender es la diversificación de sus exportaciones ya que en la actualidad el peso del cobre ronda el 60 %, por lo que "Chile podría ser vulnerable a una caída económica global más pronunciada de lo previsto", agrega el estudio.

Además, la OCDE recomienda a Chile que reforme las ayudas a la vivienda ya que "están mal enfocadas porque muchas favorecen a personas con ingresos medios o altos".

Por último, el informe insta a que se intente corregir el déficit estructural, que es consecuencia parcial de la reconstrucción tras los devastadores terremoto y tsunami de 2010.

"Elevar las tasas medioambientales podría ser una fuente particularmente efectiva de ingresos", como también podrían serlo el combate contra la evasión fiscal o un sistema más progresivo de impuestos sobre la renta, concluye.