El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el primer ministro ruso, Vladímir Putin, coincidieron durante una conversación telefónica en defender a Siria e Irán frente al "asedio" de las "potencias colonialistas", informó hoy la Cancillería venezolana.

En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que los dos líderes conversaron telefónicamente ayer y "exaltaron la solidez de los lazos estratégicos" entre ambos países, que cerraron el 2011 con un intercambio comercial de 1.400 millones de dólares.

Chávez y Putin celebraron "su plena coincidencia en la defensa de la independencia y la soberanía de la República Árabe Siria y la República Islámica de Irán, frente al asedio y la injerencia de las potencias colonialistas", reza el comunicado.

Mientras Caracas ha expresado su respaldo al presidente sirio, Bachar al Asad, Moscú se opone a la injerencia externa y al uso de la fuerza contra Siria, como ocurrió en Libia, y ha adelantado que rechazará cualquier propuesta de resolución que incluya sanciones contra ese régimen.

En materia bilateral, el primer ministro ruso destacó el "inicio de las operaciones del Banco Binacional Ruso-Venezolano y el desarrollo de la cooperación técnico militar como grandes logros del año 2011", añade el texto oficial.

Según la corporación estatal rusa para la exportación de armamento, Venezuela ha comprado casi 11.000 millones de dólares en armas rusas en el último lustro, lo que lo ha convertido en el principal importador del armamento de ese país en Latinoamérica.

Putin también informó que su Gobierno "adelanta las gestiones para acelerar las inversiones" de las empresas rusas en el Bloque Junín 6 de la rica Faja Petrolífera del Orinoco.

Los políticos aprovecharon el contacto telefónico para ratificar "su amistad personal", acordando mantener el ritmo regular de sus contactos e intercambios, de acuerdo al comunicado de la cancillería.

Putin, además, felicitó a Chávez por la maratoniana presentación de su Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional, que se extendió por más de nueve horas, la cual describió como "un ejercicio democrático ejemplar", según el texto oficial.