Al menos 47 personas, en su mayoría niños y mujeres, han muerto en nuevos choques entre tribus rivales en la conflictiva región de Jonglei, la mayor de Sudán del Sur, informó hoy un diputado de esa zona.

El legislador Philip Leek Thon Deng explicó en una rueda de prensa que la localidad de Duk Padiet, habitada mayoritariamente por miembros de la tribu Dinka Boor, fue atacada ayer por la tarde.

Thon Deng afirmó que este clan ha sufrido varios ataques en los últimos días y que el de la víspera fue perpetrado por jóvenes armados de la tribu Murle, algunos de los cuales vestían uniforme militar.

En el ataque murieron también varios de los agresores al estallar enfrentamientos con los habitantes, que lograron expulsar a los hombres armados de la localidad.

La región de Jonglei, a la que pertenece esa localidad, está habitada por varias tribus como la Dinka Boor, Anyuak, Jie, Murle y Lou Nuer, que pese a convivir desde hace años en la misma zona se han visto sumergidas en una espiral de violencia desde el año pasado.

El ataque de ayer tuvo lugar sin las presencia de fuerzas de seguridad o del Ejército Popular de Liberación de Sudán (EPLS).

Las tropas del EPLS se retiraron hace cinco días de esa zona para acudir a la población de Pibor, asolada desde hace semanas por una escalada de la violencia.

Los últimos choques se han concentrado en el corazón de la región de Jonglei, y el último ataque más sangriento se produjo la semana pasada y también fue lanzado por miembros de la tribu Murle.

Ese asalto contra el condado de Uror causó la muerte de al menos 50 personas, entre ellas un dirigente del área, y el desplazamiento de unos 60.000 residentes.

La violencia tribal amenaza el futuro de la República de Sudán del Sur, que proclamó su independencia en julio pasado, por la escalada de los enfrentamientos en las últimas semanas, que han causado decenas de muertos y miles de desplazados.