La revista de la Asociación Médica de Canadá dijo hoy que los doctores no deberían revelar el sexo del feto hasta las 30 semanas de embarazo para evitar el aborto de niñas.

La revista, en su página editorial, indica que el problema en Norteamérica está causado por inmigrantes asiáticos (principalmente de India y China donde el aborto de fetos femeninos es elevado) y que es lo suficientemente significativo como para "distorsionar la relación de varones a hembras en algunos grupos étnicos".

En su último número, la revista señala que Canadá se ha convertido en "un paraíso" para los padres que desean abortar los fetos femeninos, por su predilección por tener hijos varones.

Los datos del artículo señalan que la tasa natural de nacimientos entre varones y hembras es de 1,05. Es decir, por cada 100 niñas nacen 105 niños.

La revista indica que la tasa de nacimientos de varones en el primer bebé nacido de parejas de inmigrantes asiáticos que residen en Canadá es sólo ligeramente superior a esa cifra: 1,08.

Pero la revista añadió que la cifra es alarmante cuando los primeros hijos de una familia asiática son niñas.

En este caso, la tasa del tercer nacimiento en inmigrantes de China, Corea y Vietnam que ya tienen dos hijas es de 1,39. Entre los inmigrantes indios, la cifra se dispara a 1,90, es decir, casi dos niños por cada niña nacida.

La revista indica que "por una variedad de factores, incluida lo asequible y el fácil acceso tanto a abortos como servicios de determinación de sexo, así como el profundo respeto por la diversidad de Canadá, han permitido que los abortos selectivos según sexo" se disparen en el país.

En Estados Unidos también se ha detectado esta tendencia, dijo la revista.

En su editorial, la revista señala que "el sexo (del feto) es información médicamente irrelevante y (excepto en relación a inusuales enfermedades relacionadas con el sexo) no afecta al cuidado. Es más, tal información podría, en algunos casos facilitar el feticidio femenino".