Ayudándose con grúas, topadoras y hasta con sus manos desnudas, rescatistas libaneses recuperaron el lunes varios cadáveres entre los escombros de un edificio de cinco plantas desplomado, en el que perecieron 25 personas, dijeron las autoridades.

Casi todos los muertos eran trabajadores extranjeros afincados en el Líbano. El propietario del edificio fue detenido el lunes, al día siguiente de desplomarse el inmueble.

"La tierra tembló como si fuera un terremoto, eso fue lo que pensamos todos", dijo Mazen Farhat, de 46 años y quien vive en el área y transitaba por el lugar cuando se desplomó el edificio. "Escuché gritos, todo quedó envuelto en una nube de polvo y me eché a correr", dijo mientras contemplaba las labores de rescate acompañado por decenas de personas.

El derrumbe de edificios es raro en el Líbano y las autoridades dijeron que no se ha determinado la causa. Es posible que grietas en el viejo inmueble empeoraran con las copiosas lluvias y las vibraciones por la construcción de varios inmuebles cercanos.

Algunos residentes dijeron haber escuchado una pequeña explosión a principios de semana, que resultó ser la ruptura de uno de los pilares del edificio.

El ministro del Interior, Marwan Charbel, dijo que el propietario del inmueble, Michel Saadeh, fue detenido y estaba siendo interrogado.

Trabajadores de la Cruz Roja y la defensa civil retiraron el lunes varios cadáveres que sacaron el camillas.

Entre ellos figuraron los cadáveres de Tanios Farhat, de 73 años y sus tres hijos, que al parecer quedaron atrapados bajo los escombros cuando intentaban salvar a su padre.

Los equipos de rescate quedaron complicados el domingo por una lluvia copiosa.