La líder opositora birmana y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, es partidaria de que las sanciones internacionales contra el régimen de su país se levanten "etapa por etapa, siguiendo de cerca los progresos en marcha en el interior".

En una entrevista al diario francés "Libération" publicada hoy, Suu Kyi señaló que el proceso de reformas que se lleva a cabo no es "todavía" irrevocable y por eso la situación no está aún "fuera de peligro".

"Necesitamos cambios suplementarios", añadió la carismática líder de la oposición birmana antes de indicar que ahora "la prioridad es concentrarse en la paz para las nacionalidades étnicas.

"Tenemos que encontrar una solución a todos esos conflictos para solidificar nuestra unidad y no contentarnos con un simple alto el fuego", agregó.

En cuanto al actual presidente, Thein Sein, la líder opositora dijo estar convencida de que "es sincero", pero puntualizó que no puede saber "el apoyo que tiene en el seno del Gobierno".

El presidente cumplió con su promesa de permitir el registro del partido de Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND) con la que ella misma va a presentarse a las elecciones legislativas parciales del próximo 1 de abril, explicó.

La decisión de la líder política birmana de concurrir en esos comicios tiene que ver con su convicción de que hay que estar en el Parlamento para trabajar con otros parlamentarios, incluidos los de los militares.

La Premio Nobel se mostró confiada en que esas elecciones serán limpias porque al no haber más que 48 circunscripciones en juego, será posible llevar a cabo un control entre el LND, los medios de comunicación y el cuerpo diplomático.

"Y si este escrutinio no fuera libre y leal, lo haremos saber al mundo entero", adviertió.

Suu Kyi recibió ayer la Legión de Honor francesa de manos de su ministro de Exteriores, Alain Juppé, que hoy en Rangún tenía programado un encuentro el presidente birmano, y que se ha pronunciado por un levantamiento de las sanciones internacionales "etapa por etapa".