Varios ciberintrusos interfirieron el lunes las ciberpáginas de la aerolínea israelí El Al y la bolsa de valores de Tel Aviv, en una guerra cibernética lanzada a principios de mes por un grupo que dice ser saudí.

Ninguna de las páginas de internet contenía información delicada y el ataque no afectó los vuelos ni la contratación bursátil, pero los ataques de los "hackers" — que utilizaron un lenguaje antiisraelí en sus proclamas — ha ilustrado lo vulnerable que es Israel a la guerra cibernética, pese a las unidades de seguridad electrónica de avanzado diseño en las fuerzas armadas y un sector electrónico de los mejores del mundo.

Los ataques comenzaron a principios de mes, cuando varios intrusos que dijeron ser el Grupo-XP, una conocida entidad saudí de "hackers", afirmó en una página deportiva israelí que obtuvo acceso a 400.000 tarjetas de crédito israelíes. El grupo dijo que fue "un regalo al mundo para el Año Nuevo", con el fin de "perjudicar el bolsillo sionista".

Las autoridades israelíes dijeron que 15.000 cuentas fueron afectadas en ese episodio y que información sobre las tarjetas de crédito de otros 6.000 israelíes apareció en internet pocos días después en la misma red.

La semana pasada, un "hacker" israelí identificado como un soldado en una unidad de inteligencia del ejército israelí respondió colgando en internet información sobre centenares de saudíes, egipcios, sirios y otros.

La aerolínea El Al desconectó su página de internet luego de que la presunta red saudí, ligada con ataques previos, advirtiese que ambas páginas serían atacadas por ciberpiratas aliados propalestinos, dijo una fuente allegada a la empresa. La fuente pidió no ser identificada por no estar autorizada a hablar con la prensa.

La empresa dijo en una declaración que adoptó medidas de seguridad para proteger su página de internet y que seguramente ocurrirían interrupciones en la misma.

La vocera de la Bolsa de Valores de Tel Aviv, Orna Goren, dijo que su página de internet fue saturada por peticiones electrónicas que la retrasaron de forma considerable pero sin llegar a paralizarla. La contratación no se vio afectada, agregó.