El juicio para destituir al presidente de la Suprema Corte de Filipinas comenzó el lunes, con procedimientos para enfocarse en las acusaciones de corrupción y de interferir en el proceso de la detenida ex presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

El presidente del Senado, Juan Ponce Enrile prometió ante la Cámara Alta celebrar un juicio imparcial y justo para que el jefe de justicia Renato Corona, quien el mes pasado fue acusado por la Cámara de Representantes de ser imparcial con Arroyo. La ex presidenta está acusada de fraude electoral.

El presidente Benigno Aquino III acusó a Corona de tratar de bloquear el enjuiciamiento de Arroyo y las reformas del mandatario, con las que quiere luchar contra la corrupción generalizada y la pobreza.

Corona niega haber actuado mal y dijo en un discurso ante empleados de la Corte Suprema que luchará para demostrar su inocencia y defender la independencia del tribunal.