Diez militares y un civil fueron acusados judicialmente por su presunta participación en el asesinato en 2006 de tres campesinos que falsamente fueron presentados como delincuentes, informó el lunes la Fiscalía.

Los hechos sucedieron el 18 de julio de 2006 en zona rural de la población de El Difícil, departamento de Magdalena, 580 kilómetros al norte de Bogotá, donde en un supuesto enfrentamiento fueron ultimados Rubén Darío Gómez Cuentas, Dagoberto Martínez Fuentes y Freddy Uriel Caballero, presentados como miembros de una banda de delincuentes.

Sin embargo, la Fiscalía dijo en un comunicado en su página en internet que "pruebas recaudadas... permitieron establecer que no existió enfrentamiento armado y que las víctimas eran campesinos de la zona".

Los acusados son el sargento Jhonny de la Rosa Calao, ocho soldados profesionales, un uniformado en retiro para la época de los hechos y un particular. Todos se encuentran detenidos.

Desde fines de 2008, cuando se denunció que algunas bajas reportadas por los militares en realidad eran ejecuciones extrajudiciales, la Fiscalía ha recibido denuncias de que más de 2.700 personas habrían sido víctimas de esta práctica que es conocida en Colombia como "falsos positivos".

Según estadísticas del organismo investigador, hasta mayo pasado 368 militares habían sido condenados por estos hechos. Por lo menos otros 700 uniformados están vinculados a procesos penales en la Fiscalía y en juzgados del país.

En octubre de 2008, el entonces presidente Alvaro Uribe (2002-2010) y el actual mandatario, Juan Manuel Santos, quien era ministro de Defensa al momento del escándalo de los "falsos positivos", destituyeron a 27 militares, entre ellos a tres generales, porque por acción u omisión habrían tenido alguna responsabilidad en este tipo de crímenes.