Después de años de espera, los chilenos pasaron el lunes a ser dueños del número de su teléfono celular, lo que les permitirá romper las ataduras con las empresas telefónicas, a las que permanecieron atados para no perder sus contactos ni para desaparecer de sus potenciales clientes.

Chile tiene 17 millones de habitantes y 22 millones de celulares. Los teléfonos portátiles cada vez están desplazando más a los aparatos fijos en los hogares.

El presidente Sebastián Piñera celebró la entrada en vigencia de la llamada "portabilidad numérica" con un acto en el que calificó el nuevo sistema como "la revolución más importante desde el multicarrier".

Chile fue uno de los primeros países del mundo en poner en práctica el sistema del multicarrier de larga distancia, a comienzos del 2000, que significó en la práctica multiplicar las redes para promover la competencia y bajar los costos para el usuario.

"Las compañías saben que van a tener que esforzarse mucho más que ayer para poder mantener a sus clientes. Corran muchachos porque si no los clientes van a correr mas rápido que ustedes", agregó el mandatario.

En Chile, de momento, son tres las grandes empresas de telefonía celular: Entel, Claro y Movistar. Las que ofrezcan menores tarifas, aparatos más avanzados, más aplicaciones, se quedarán con la mayor parte del millonario mercado.

Los aparatos se venderán desbloqueados de ahora en adelante y el trámite para cambiarse de compañía es muy sencillo. Los que se compraron bloqueados, serán liberados.

La competencia promete ser dura entre las compañías, que se duplicarán de aquí a fines de año, pues ahora es el cliente el que decide cuándo se va y con quién se va. La portabilidad numérica también se aplica a la telefonía fija.