La compañía de cruceros Princess Cruises dijo el lunes que estaba sorprendida y decepcionada de que las Islas Malvinas hayan rechazado a su navío Star Princess debido a que un grupo pequeño de personas a bordo padecían gastroenteritis.

La decisión se da en un momento en que Argentina y Gran Bretaña están entablados en una pugna diplomática sobre las islas, que la Gran Bretaña llama Falklands. Brasil, Chile y Uruguay han acordado apoyar a Argentina para rechazar cualquier barco que navegue con bandera de las Malvinas. Cientos de ciudadanos de estos países están entre los 3.562 pasajeros y tripulantes a bordo.

El portavoz del gobierno de las Malvinas Darren Christie dijo que tuvieron que negar la entrada del barco debido a que algunos pasajeros tenían un contagioso norovirus (causante de la gastroenteritis), el cual las islas no están bien equipados para enfrentar. La decisión fue tomada por el director médico de la isla que consultó a un microbiólogo en el Reino Unido, dijo.

"Un brote en las Islas Malvinas pondría una enorme presión sobre nuestros limitados recursos médicos y pondría en riesgo otras visitas de cruceros programadas", dijo Christie en un comunicado.

Sin embargo Princess Cruises dijo que la decisión fue "totalmente injustificada" y nada científica, y es contraria a la política internacional de salud.

"A ningún barco Princess se le ha negado la entrada a puerto con base en incidencias de pasajeros o tripulación enfermos a bordo. De hecho, la CDC, la Agencia de Protección de Salud del Reino Unido y otras organizaciones de salud internacionales alientan a que los puertos ofrezcan apoyo a navíos que atracan con gente enferma", dijo Julie Benson, vicepresidenta de Relaciones Públicas de la compañía.

Un total de 74 pasajeros y tripulantes — 2,03% del total de personas a bordo — se reportaron enfermos, de los cuales sólo 20 personas ahora tienen síntomas. Eso se queda corto del 3% que los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos consideran un brote, agregó en su comunicado.

El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina dijo que la nave había cumplido con las regulaciones de salud en sus previos puertos en Chile y Argentina. "La Cancillería argentina espera que la medida tomada se base en razones estrictamente objetivas y que no se trate del enésimo acto hostil dirigido a turistas de varias nacionalidades, así como contra ciudadanos argentinos que tienen el simple deseo y la aspiración de conocer las Islas Malvinas", dijo.

El barco había planeado atracar en Port Stanley a la mitad de su crucero de 14 días por América del Sur, de Valparaíso, Chile, a Río de Janeiro, Brasil.

___

Michael Warren está en Twitter como http://twitter.com/mwarrenap