Los planes de ajuste ante la crisis, la necesidad de lograr un pacto fiscal en la UE y la colaboración en el fin del terrorismo de ETA serán los ejes de la reunión que mantendrán mañana en Madrid el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Se trata de la primera visita de un jefe de Estado extranjero a España desde la llegada de Rajoy al poder.

La visita tiene lugar después de la decisión de Standard & Poor's de rebajar dos escalones la calificación de la deuda española, así como de la pérdida de la triple A que esta agencia de calificación asignaba a Francia.

Sarkozy viaja a Madrid para recoger de manos del rey Juan Carlos el Toisón de Oro, la orden dinástica de mayor prestigio del mundo que le fue concedida para agradecer la colaboración francesa en la lucha contra el terrorismo.

El presidente del Gobierno y Sarkozy mantendrán después una reunión de trabajo, en la que analizarán las relaciones bilaterales como países "amigos y aliados", según dijeron fuentes del Ejecutivo español, que destacan la crucial colaboración de los vecinos en la lucha contra el terrorismo.

Fruto de esa coordinación ha sido la detención en las últimas horas en el centro de Francia de tres supuestos miembros de ETA, entre los que figura Jon Etxebarria Oiarbide, que estaba entre los terroristas más buscados.

Junto a esta cuestión, ambos mandatarios repasarán la agenda europea y la próxima cumbre de la UE, en la que se quieren cerrar los flecos de un pacto fiscal que consagre la estabilidad presupuestaria de los socios del euro.

España se adelantó el pasado verano reformando la Constitución para incluir esa regla y Rajoy explicará a Sarkozy los ejes de la ley que la desarrollará, en la que se quiere fijar techos de gasto a todas las administraciones y penalizar a las que no respeten los objetivos de déficit.

El martes, tras Sarkozy, será el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, quien visite la Moncloa, y el miércoles tendrá lugar el primera salida al extranjero de Rajoy como presidente del Gobierno y que, como ha sido tradicional en las últimas legislaturas, será a Marruecos.

El día 26 viajará a Berlín para reunirse con la canciller federal, Angela Merkel.