Diversos grupos en defensa de los derechos de los inmigrantes se preparan para impedir que el gobierno de Nuevo México revoque una ley que le concede la licencia estatal de conductor a algunos inmigrantes ilegales en Estados Unidos.

La organización Somos un Pueblo Unido y otros grupos afines preparan una manifestación y gestiones de cabildeo para el martes, cuando el Congreso estatal comienza un nuevo período de sesiones. Esas organizaciones han realizado encuentros comunitarios en todo el estado para organizar a inmigrantes, estudiantes y dirigentes religiosos.

Los legisladores sesionarán durante 30 días, principalmente sobre el presupuesto estatal, pero la gobernadora Susana Martínez los ha presionado para que primero anulen esa ley, que fue un objetivo clave en su campaña por el cargo.

"No sé qué más puede examinarse (sobre la ley)", dijo Martínez a The Associated Press. "Lo que simplemente necesitamos hacer es sentarnos y votar sobre el asunto. Nada más votar".

No obstante, la directora de Somos un Pueblo Unido, Marcela Díaz, consideró que los políticos van de nuevo contra ley estatal de licencias de conductor solamente para ganarse el apoyo de los votantes antiinmigrantes en este año electoral.

"Esto es parte de una historia más grande para perseguir a los inmigrantes", dijo Díaz, quien organiza a grupos en el estado para las acciones del martes. "La ley es un incentivo para que los inmigrantes respeten la ley estatal y da más seguridad en el estado". Las oficinas de su grupo están en Santa Fe.

Nuevo México es uno de los tres estados en que los inmigrantes ilegales pueden conseguir la licencia de conducir porque no pide el documento de ciudadanía. Los otros dos estados son Washington y Utah, pero los permisos de Utah no funcionan como documentos oficiales de identificación.